El Gobierno no pagará a los pensionistas la subida del IPC
Rajoy traspasa la ‘línea roja’ e incumple la última promesa electoral que quedaba en pie.
Sáenz de Santamaría y Báñez se dirigen a la rueda de prensa.
Era su línea roja, la última promesa que le queda por incumplir y finalmente lo hizo. El Consejo de Ministros decidió ayer no compensar a los pensionistas por la subida de la inflación este año, con lo que los casi nueve millones de pensionistas perderán poder adquisitivo por la diferencia entre el 1% que subieron las pensiones a comienzos de año y el 2,9% en que se situó la inflación en noviembre, según el dato del IPC adelantado de ayer.
Es decir, 1,9 puntos porcentuales de subida que deberían tener y no van a obtener este año. Ni se les consolida para el año que viene. Aunque, para mitigar en algo el «esfuerzo» que el Ejecutivo impone al colectivo de jubilados, viudas y huérfanos, en el 2013 las pensiones inferiores a mil euros mensuales se incrementarán un 2% y el resto subirán sólo un 1%..
¿Cómo se traduce eso a la realidad de cada uno? Para un jubilado que cobre 1.000 euros al mes, la compensación por la inflación le hubiera reportado 266 euros este año en un pago único y se le hubiera consolidado esa subida para el año que viene de manera que la pensión de 1.000 euros mensuales se hubiera debido incrementar en 19 euros al mes antes de aplicar la subida del año que viene. Por lo tanto, son otros 266 euros menos que recibirá. Para una pensión de 1.500 euros, la pérdida de poder adquisitivo es de 28 euros al mes, 399 euros al año.
Infringir la ley
El Gobierno incumple la ley e incumple su promesa. Noviembre es el mes de referencia para revalorizar las pensiones como marca la ley.
Cuando el Ejecutivo socialista congeló las pensiones, Mariano Rajoy afirmó que era una decisión «injusta e ineficaz» y que no podía hacerse recaer la reducción del déficit «sobre los más indefensos». Y más aún cuando los pensionistas se han convertido en esta larga crisis en uno de los principales elementos de la red familiar de protección social. Sin embargo, ayer la ministra de Empleo y Seguridad Social, Fátima Báñez, enfatizó que «la prioridad del país es cumplir el déficit público». En este sentido, la vicepresidenta del Gobierno, Soraya Sáenz de Santamaría, afirmó que España está en un «momento de gran dificultad» y que el Gobierno «no puede hacer frente», por la situación de tesorería de la Seguridad Social, a la actualización del 1,9%. Sólo hacía unos días que el secretario de Estado de la Seguridad Social, Tomás Burgos, había anticipado que se actualizarían las pensiones de acuerdo con el IPC. No se va a hacer así y entre bambalinas se habla de la presión de Bruselas para no incrementar el gasto público cuando en el horizonte sigue estando la posible petición de rescate, vía compra del BCE en el mercado de deuda.
La ministra de Empleo y Seguridad Social, Fátima Báñez, repitió varias veces lo «difícil» y «dolorosa» que les había resultado esta decisión
El Consejo de Ministros también decidió levantar el límite del 3% de recurso al Fondo de Reserva de las Pensiones, con el fin de disponer de otros 3.530 millones de euros que necesita para poder pagar las pensiones en diciembre, un mes en el que además de la nómina mensual se abona la paga extra, lo que suma 15.000 millones de euros para las pensiones contributivas. En lo que va de año, las dificultades de tesorería de la Seguridad Social han obligado a utilizar 4.680 millones de euros del fondo de las mutuas y otros 3.063 millones del fondo de reserva, la ‘hucha de las pensiones’, que cuenta con alrededor de 66.000 millones de euros.
Garantiza las pensiones
A pesar de todo, la ministra Báñez intentó transmitir un mensaje de «tranquilidad» a los pensionistas y aseguró que las pensiones están «garantizadas»
En estos cinco años de crisis, el sistema de la Seguridad Social ha perdido tres millones de cotizantes y la situación de déficit se ha agravado. Báñez explicó que se podrá disponer del dinero de la ‘hucha’ para pagar las pensiones contributivas y con el único límite del déficit del sistema en cada año hasta 2015 «durante el tiempo de salida de la crisis».
Además de recortar los ingresos de la Seguridad Social, el aumento del paro tiene un segundo efecto en las cuentas del Estado, que es el incremento en el gasto por prestaciones por desempleo. El importe presupuestado para este año no ha sido suficiente y se ha tenido que aumentar, a través de un suplemento de crédito, en 4.295 millones de euros. Es decir, que también en esta partida se presupuestó por debajo de lo que ha sido necesario y supondrá más déficit público.