La «transición nacional» y la crisis, ejes del nuevo plan del Gobierno catalán
El presidente de la Generalitat, Artur Mas, preside la reunión del Gobierno catalán celebrada ayer.
El Gobierno catalán aprobó ayer las líneas maestras de la legislatura que girará en torno al referéndum de autodeterminación previsto para el 2014. El primer paso de la hoja de ruta hacia la consulta que pactaron CiU y Esquerra Republicana en el acuerdo de estabilidad parlamentaria establece la creación del consejo catalán para la transición nacional, un órgano que hará las veces de impulsor, coordinador y asesor en el proceso hacia la consulta.
La Generalitat, en su primera reunión del año, la segunda tras su toma de posesión a finales de diciembre, acordó poner en marcha este consejo en febrero. La Generalitat está obligada a ir muy deprisa en todo lo que tiene ver con la celebración del referéndum, si quiere cumplir con lo que pactó con Esquerra y asegurarse así alianza con los republicanos.
La constitución de este consejo asesor podría coincidir además con la declaración de soberanía del pueblo catalán en el primer pleno ordinario de la legislatura, previsto para finales de enero, que fijará el compromiso del Parlament con el ejercicio del derecho a decidir. El Govern de Artur Mas tiene previsto iniciar la tramitación parlamentaria de la nueva ley de consultas y crear los instrumentos de administración electoral que aseguren la celebración de esta votación. En paralelo, el Ejecutivo de Mas abrirá un proceso de negociación con el Gobierno central para poder convocar un referéndum. La primera toma de contacto la tendrán Mariano Rajoy y Mas el próximo martes durante la inauguración del tramo del AVE que une Barcelona con Figueras (Gerona).
El conseller de la Presidencia, Francesc Homs, no fue demasiado explícito sobre lo que espera el Govern y se limitó a señalar que Mas acudirá a la cita con «cordialidad» y respeto «institucional». Al margen de los pasos previstos hacia la consulta, el Ejecutivo catalán contempla, en sus líneas maestras para los cuatro próximos años, la creación de estructuras de Estado, como es la asunción de las funciones y competencias de la administración tributaria y la transformación del instituto catalán de finanzas en un banco público. La otra prioridad del Gobierno será la lucha contra el paro y la salida de la crisis.