Isaac Crespo 51 años. albañil
«Vivir en un pueblo es más barato»
Isaac Crespo fue agricultor antes que albañil. «El campo se complicó» y se reconvirtió al sector de la construcción. Durante los años del boom inmobiliario trabajó a destajo con una cuadrilla. Contrataban al grupo para hacer obras aquí y allá. Fueron catorce años sin parar. Eso se acabó. Ahora le quedan seis meses de prestación y después se acogerá, si no encuentra nada, a la ayuda que acaba de prorrogar el Gobierno. «Lo único que funciona es el amiguismo», dice escéptico sobre la posibilidad de encontrar trabajo. Ha hecho un curso de soldador para ampliar su espectro de oportunidades, pero aún así «este año se moverá poco o nada», afirma. Así que las expectativas son «malas». Vive en Santa María del Páramo, a donde emigraron sus padres con la llegada del pantano, y cree que cuenta al menos con una ventaja: «La vida en un pueblo es más barata». Su última tabla de salvación: los ahorros que consiguió guardar de los años de trabajo.