«Pedidos de cemento hoy no cogemos, llame usted mañana»

Dos trabajadores de la planta de Dehesas, al teléfono.
No sólo los trabajadores de la planta de Hormigones del Bierzo (Horbisa) y de Canteras Industriales (Catisa) se mostraban ayer sorprendidos y desconcertados por lo sucedido. La operación policial también afectó a los clientes consumidores de hormigón.
Según un empresario de la construcción, a media mañana llamó por teléfono a las instalaciones de Martínez Núñez de Dehesas, con el objeto de pedir precio del material. Pero al otro lado del teléfono le comunicaron que no podía ser con una lacónica frase: «Pedidos de cemento hoy no cogemos, llame usted mañana y ya lo vemos; hoy no puede ser». Luego se enteraría de que la policía estaba dentro registrando las oficinas y los trabajadores fuera.
A las 14.00, los trabajadores de la planta de Dehesas se fueron a casa a comer y regresaron a las cuatro de la tarde. Pero, para ellos poco o nada había cambiado en ese tiempo, puesto que tampoco pudieron entrar dentro de las oficinas por la tarde. Eso sí, los camiones de Horbisa sí entraron en las instalaciones ante el revuelo generalizado.
Quienes también permanecían fuera del recinto de las oficinas, en la explanada de la planta de hormigones eran dos de los responsables de la factoría que también estaban trabajando en el edificio de las oficinas. Estos dos jefes de la planta incluso no fueron ni a comer, permaneciendo también en la explanada.