EL ATRACTIVO DE LA SEMANA DE PASIÓN. LA POLÉMICA DE LAS VACACIONES DE LOS COLEGIOS

Vacaciones cambiadas, turismo de dolores

Las estadísticas de la Junta de Castilla y León demuestran que la provincia de León perdió en un año 11.200 viajeros, casi un 12%, cuando modificó la fecha de las vacaciones escolares en Semana Santa.

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carlos j. domínguez | león
León

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Por segundo año consecutivo, los escolares de la provincia leonesa —como los del resto de la Comunidad Autónoma— han estado obligados a asistir a clase en plena Semana Santa. Sus vacaciones establecidas por la Consejería de Educación de la Junta de Castilla y León comienzan hoy jueves y alcanzarán hasta el próximo 8 de abril.

Aún resuenan como tambores las amargas quejas que el calendario lectivo del curso 2012—2013 han levantado en las cofradías de toda la provincia. Pero poco se ha debatido sobre el impacto real que esta decisión del ámbito educativo tiene sobre la economía leonesa, especialmente sobre el turismo y la hostelería. En principio, todo parecía indicar que una semana más de asueto escolar podría ampliar los viajes familiares. Y sin embargo, los datos confirman que el impacto fue negativo y fue enorme.

La última Semana Santa en la que las vacaciones escolares de la Comunidad Autónoma fueron naturales (es decir, de Viernes de Dolores a Domingo de Resurrección) fue la semana Santa de 2011. En aquella ocasión, el sector hostelero leonés rozó los 100.000 turistas. En concreto, se contabilizaron 95.073 viajeros a la provincia en el mes de abril, la mayor parte de ellos durante la semana de la Pasión.

Sin embargo, una vez cambiado ese calendario natural el pasado año 2012 y dilatadas las vacaciones hasta la semana siguiente a la semana Santa, lejos de incrementarse, el número de viajeros cayó en abril hasta los 83.840. La pérdida de un año a otro fue, pues, de 11.233 turistas o, lo que es lo mismo, un tremendo descenso del 12%. Bien es cierto que la crisis, que se hizo más patente en este tiempo, también contribuyó a este descenso.

Datos incontestables

Los datos son incontestables porque son oficiales. Se trata de las estadísticas de la propia Junta de Castilla y León, que se publican en el Boletín de Coyuntura Turística de los mencionados años 2011 y 2012, una publicación basada en encuestas reales que elabora la propia Consejería de Cultura y Turismo.

Como es lógico, este descenso de turistas tuvo un efecto muy negativo en el número de pernoctaciones, que pasaron de 156.290 en el año 2011 a sólo 144.762 el año pasado. Es decir, que se perdieron más de 11.500 noches de estancias en hoteles de la provincia. Por si esto fuera poco, la ocupación media se dejó casi 2 puntos por el cambio en el período vacacional, pasando del 23,24% al 21,54%.

A nadie se le escapa que la Semana Santa es el agosto de provincias de interior como León o cualquier otra de la Comunidad. No en vano, Castilla y León cuenta con el tirón que supone ostentar 7 de las 19 semanas santas declaradas de Interés Turístico Internacional en España. Es el caso de León, pero también de Medina del Campo, Medina de Rioseco, Palencia, Salamanca, Valladolid y Zamora).

Por si esto fuera poco, otras tres disfrutan del título de Interés Turístico Nacional (Astorga, Ávila y Peñafiel), y una docena más son de Interés Turístico Regional (Ponferrada, Sahagún, Ágreda, Aranda de Duero, Bercianos de Aliste, El Burgo de Osma, Burgos, Navaluenga, Segovia, Soria, Tordesillas y Toro).

En concreto, la Pasión de Ponferrada ha recibido este mismo año el visto bueno de la Junta de Castilla y León para ‘subir de división’ y conseguir el Interés Turístico Nacional. El informe favorable se remitió en enero de este mismo año al Ministerio de Industria, Turismo y Comercio, que tiene ahora la última palabra.

A todo esto hay que añadir que la mayor parte de las Comunidades que aportan un mayor número de visitantes a la provincia mantienen sus vacaciones escolares donde siempre las tuvo Castilla y León: coincidiendo con la época de procesiones.

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Así ocurre por ejemplo en Madrid, Cataluña, Galicia, Aragón, Andalucía o País Vasco (en este caso, las vacaciones son las dos semanas, un total de 16 días). Tan sólo coinciden con las fechas de asueto escolar de la provincia leonesa en los casos de Asturias, Cantabria o Castilla-La Mancha.