Feijóo: «Viajé con Dorado a Portugal, Canarias y Baleares»
Dice que fue «un error» su antigua amistad con el contrabandista.

Feijóo, ayer, en el Parlamento de Galicia.
El presidente de la Xunta, Alberto Núñez Feijóo, se enfrentó ayer al peor trago de toda su carrera política, en un tropiezo que podría aguarle la carrera para suceder a Mariano Rajoy al frente del PP. Ante el Parlamento gallego, admitió que se equivocó al compartir barco y viajes en 1995 con Marcial Dorado, un famoso contrabandista de Arousa (Pontevedra), condenado a 14 años por narcotráfico. «Fue un error», dijo.
El presidente gallego volvió a decir que su relación con Dorado, a quien conoció a través de un amigo común, chófer de Romay en la Xunta, era una relación «de ocio» que interrumpió en 1997 y admitió que habían viajado a Portugal, Canarias y Baleares. «Había nieve», se limitó a explicar Feijóo la semana pasada, sobre otro de esos viajes, que no supo precisar si fue a Andorra o a Picos de Europa.
Desde la tribuna, y para asombro de los parlamentarios populares, reconoció que la Xunta pudo haber dado «ayudas y subvenciones» a las empresas y sociedades del entorno de Dorado que no precisó. Lo hizo de forma implícita con un contraataque a la oposición. «¿Saben en qué legislatura fue donde más dinero se le da a empresas de Dorado? Fue con el bipartito», aseguró Feijóo, aludiendo al período 2005-2009, con el PSdeG y el Bloque Nacionalista Galego en el Gobierno.
Su comentario dejó algo turbados a los diputados del PP, que llevan días negando cualquier relación de la administración autonómica con las empresas de Dorado. No obstante, la oposición ya reclamó por escrito el listado de contratos adjudicados por la Xunta desde 1992 hasta el 1998, que coincide parcialmente con la etapa de Feijóo (1991 al 1996) como número dos de la consellería de Sanidad que dirigía el ex ministro José Manuel Romay Beccaría, que fue su padrino político.
En un pleno bronco y durísimo, que se prolongó algo más de dos horas, Feijóo pidió disculpas a los gallegos por su peliaguda amistad con Dorado y quiso dar por zanjada una «infamia frustrada», que atribuyó, de forma velada, a un viejo intento de chantaje para «amedrentar» que no terminó de aclarar a cuenta de unas fotografías tomadas en el verano de 1995 en el barco de Dorado por la ría de Vigo y publicadas por El País .
Prudencia
«Me equivoqué y no fui prudente», proclamó Feijóo desde la tribuna. «Ni yo era presidente ni él narcotraficante», se excusó. Dorado, que ya había sido detenido en 1983 y 1990 durante la ‘operación Nécora’, cumple ahora una condena de 14 años en un penal de Salamanca por un alijo de 6.000 kilos de cocaína.
El líder del PP de Galicia reconoce que pecó de imprudente al no investigar los antecedentes de Dorado, muy conocido en Arousa como ‘Marcial de la Isla’ y en toda Galicia por su historial como contrabandista de tabaco. Una vez más, insistió en que tiene la conciencia «tranquila». Las explicaciones de Feijóo están muy lejos de contentar a la oposición, que volvió a exigirle la dimisión para «no contaminar el futuro de Galicia», en palabras de Pachi Vázquez, del PSdeG. Uno por uno, los portavoces de PSdeG, AGE (Alternativa Galega de Esquerdas) replicaron a Feijóo en el mismo tono duro y ácido que este empleó para tratar de justificar una amistad difícilmente justificable.