El PSOE lanza una propuesta con la que recaudar 40.000 millones
Defiende gravar a los grandes capitales y eliminar «privilegios» en sociedades.
Fernández Vara y Rubalcaba, en un acto en Mérida.
El PSOE trata de recuperar algo de la identidad perdida en los años de bonanza, pero también en los que gestionó esta crisis voraz que ha dejado a España con seis millones de parados y subiendo. Su principal arma en lo económico está casi diseñada: una reforma fiscal con la que pretende dar la vuelta a un sistema en el que las rentas del trabajo medias y bajas soportan, dice, el 90% de la presión fiscal mientras que las del capital apenas aportan el 10% restante. Una fórmula que le distancia del PP en un terreno especialmente sensible y le lanza a ‘la caza del rico’. La principal novedad de la propuesta, que presenta en Badajoz dentro de los ‘diálogos’ previos a la Conferencia Política de octubre, está precisamente en la creación de una suerte de «impuesto a la riqueza», que surgirá de la unificación del IRPF y el impuesto de patrimonio. Dicho de otro modo, se integrará en el impuesto sobre la renta «toda la riqueza patrimonial» de las personas —incluida la rentabilidad de lo invertido en SICAVs, en Fondos de Inversión, Sociedades Instrumentales, Sistemas de Previsión Social Personalizado y bienes muebles o inmuebles— a partir de un mínimo exento que, en todo caso, aún está por definir.
«Pretendemos que la gente que tiene riqueza en España pague más y que la gente que tiene salarios no se vea como los paganos de un sistema fiscal que hace agua por todos los sitios. Y, de paso —argumentó Alfredo Pérez Rubalcaba en su entrevista del jueves en TVE— pretendemos equiparar las rentas del capital a las rentas del trabajo; algo que se empieza a plantear toda Europa». No es la primera vez que el líder de la oposición hace planteamientos similares, aunque nunca había ido tan lejos. En su campaña para las generales de 2011, en las que el PSOE sufrió la mayor derrota de su historia, habló de establecer impuestos a los ricos y a los bancos para recaudar 2.500 millones de euros que destinaría a la creación de empleo. Ahora, los socialistas son más ambiciosos.