Los líderes territoriales del PSOE ponen la presión sobre Rubalcaba
Quieren un revulsivo desde arriba para optar a recuperar el poder con garantías.
«Que Zapatero diga que no volverá a ser candidato», decían muchos ‘barones’ del PSOE en el 2010. «No podemos permitir que las elecciones se conviertan en un plebiscito sobre su continuidad». Pasó el tiempo y el ex presidente les hizo caso. Acabó sucumbiendo a la presión. Mes y medio antes de las autonómicas confirmó que no se presentaría a la reelección, aunque sirvió de poco. La derrota fue estrepitosa. Tres años después, el debate se repite, pero ahora tiene otro protagonista: Alfredo Pérez Rubalcaba.
El miedo del PP no se traduce, quizá por primera vez en más de dos décadas, en expectativas claras para el PSOE. que, como ocurrió en la legislatura pasada, han empezado a llamar a las puertas de Ferraz para exigir un golpe de efecto.
La demoledora encuesta del CIS publicada el viernes —en la que se aprecia que, mientras el PP ha caído un punto en intención de voto en el último trimestre el PSOE ha perdido dos— no ha hecho sino ratificar en sus opiniones a quienes, desde hace meses, insisten en que hay que dejar claro ya cuál será el calendario de las primarias abiertas en las que se debe elegir al candidato y exigen acelerar el proceso. Más que nunca, creen que hace falta escenificar renovación.
El nerviosismo es palpable en dirigentes como el castellano-manchego Emiliano García-Page, uno de los pocos que, conforme a los sondeos, tiene posibilidades ciertas de tocar poder. Ayer se saltó una barrera que hasta ahora nadie había osado traspasar —y menos aún nadie que hubiera apoyado a Rubalcaba en el 38 Congreso de hace poco más de un año— y anticipó el ‘adiós’ del ex ministro del Interior.
García-Page dio al actual líder del partido por amortizado. «Me da toda la impresión de que de haber un proceso abierto de primarias —dijo en Antena 3— lo va a ser sin la candidatura del secretario general». Como él, los ‘barones’ lo fían todo a un tirón desde arriba, en el mismo Ferraz.