El juez no investigará a la infanta por delito fiscal sin el auto de la Audiencia
El fiscal general se «alegra» de que la hija menor del rey no esté imputada.
La infanta Cristina llega a su puesto de trabajo en Barcelona.
El juez instructor del caso Nóos, José Castro, no adoptará ninguna resolución ni acordará la práctica de diligencias en torno a la infanta Cristina hasta que no tenga notificado el auto de la Audiencia Provincial de Baleares que el martes dejó sin efecto la citación para que la duquesa de Palma preste declaración como imputada. El fiscal general del Estado, Eduardo Torres-Dulce, no se pronunció sobre el presunto delito fiscal, pero se alegró de que la infanta ya no esté imputada.
Por el momento, el titular del Juzgado de Instrucción número 3 de Palma no ha recibido la resolución del tribunal, de modo que hasta no tenerla oficialmente en sus manos no procederá a dar ningún paso en torno a la mujer de Iñaki Urdangarin, según fuentes judiciales.
En su auto, el tribunal advertía de que «no resulta posible ni aceptable investigarla indefinidamente», por lo que insta a Castro a poner término a las pesquisas relacionadas con la hija del Rey «en aras de evitar mayores especulaciones».
Incidiendo en que «es probable que la adopción de una resolución definitiva de sobreseimiento o archivo parcial respecto de la Infanta dependa de la posibilidad» de que la defensa de Torres aporte nuevos emails de los que pudiera derivarse algún hecho o dato nuevo en torno a la mujer de Urdangarín, el tribunal recalca que «no es admisible que sea una defensa la que marque el devenir y curso de la instrucción».
La decisión de suspender la imputación de la infanta Cristina no ha hecho cambiar de parecer al juez José Castro. El magistrado instructor del ‘caso Nóos’ se ratificó ayer en su petición de encausar a la hija del Rey. «Sigo pensando lo que puse en mi resolución y me mantengo en ella», manifestó Castro.
En el auto en el que imputó a la infanta, el juez enumeró hasta 14 indicios de la infanta estaba al tanto de las supuestas actividades ilegales en las que estaba inmerso su marido.