Más de 40.000 leoneses se han arriesgado a poner un negocio en siete años de crisis
El tejido local se basa más que nunca en autónomos y microempresas de menos de cinco empleados . Pese a las promesas las trabas son más importantes: León ha perdido 3.000 iniciativas emprendedoras.

El autoempleo es la única salida que encuentran buena parte de las iniciativas emprendedoras de los autónomos.
Ni futuro negro, ni trabas administrativas, ni falta de financiación, ni expectativas más que cuestionables. Cada mes más de 400 leoneses se lanzan al ruedo de los emprendedores y ponen en marcha un negocio bajo la fórmula del trabajo por cuenta propia. Muchos porque recurren al autoempleo para buscar una salida a la agónica situación del mercado laboral, otros tantos porque deciden confiar en sus propios medios para salir adelante. Mientras las distintas administraciones pergeñan estrategias y líneas políticas para fomentar el emprendedurismo, cada día 14 leoneses toman la riendas de su futuro personal y económico en el empeño de salir adelante. Desgraciadamente, son más los que en los años de crisis han tirado la toalla. En no pocos casos, para volver a empezar con otro proyecto.
Estabilidad empresarial
León, Castilla y León en general, es una de las zonas menos dinámicas del país en lo que a generación de proyectos empresariales se refiere, según las estadísticas. Pero también es una de las que más empeño pone en mantenerlos a flote, y que tiene una estabilidad más elevada en la consolidación de sus iniciativas empresariales.
Los datos estadísticos de la Seguridad Social son claros respecto al comportamiento de los pequeños emprendedores leoneses. Entre el 2007 (cuando todavía se vivía la bonanza económica) y el pasado mes de mayo se dieron de alta en la provincia 40.225 trabajadores en el régimen especial de autónomos. Hay que tener en cuenta que a principios del 2008 se incorporaron a este régimen los trabajadores del campo incluidos hasta entonces en el Sistema Especial de Trabajadores Agrarios, lo que disparó la cifra de autónomos en la provincia.
Sin contar con este colectivo, el número de nuevos autónomos se habría situado en estos casi seis años y medio en unos 31.500. Sin embargo, en el mismo periodo de tiempo han sido 34.449 los trabajadores por cuenta propia que han tirado la toalla y han dado de baja sus iniciativas. Es decir, en realidad la provincia ha perdido más de 3.000 negocios durante la crisis, a pesar de que muchas personas han tenido que recurrir al autoempleo para seguir en activo.
Uno de los datos más llamativos de las estadísticas es el hecho de que las microempresas, que son más del 95% del tejido empresarial local, se han hecho más «micro» durante este periodo. Muchas de las que tenían entre 3 y 5 empleados se han pasado al grupo de las de 1 ó 2; y en buena parte de estas apenas ha quedado el emprendedor en activo, según reflejan las estadísticas empresariales.
Con todo, las asociaciones de trabajadores autónomos llaman la atención sobre el hecho de que en los últimos meses «el cierre de negocios frena el ritmo». Es decir, siguen siendo más los que cierran que los que abren, pero en menor cantidad que en los últimos años. Lo que, en medio de un panorama económico difícil, no deja de ser una noticia con tintes positivos.