Una inversión de 36 millones
La Diputación mantiene su aportación para los servicios sociales . en 14,2 millones para los básicos y en 21,7, para los específicos.

Un momento de una de las actividades que se realizan en uno de los centros de acción social.
La apuesta de la Diputación provincial por los servicios sociales se demuestra en la aportación económica que la institución que preside Isabel Carrasco mantiene para la atención a aquellos que más lo necesitan.
Ni siquiera el freno de la crisis económica, que ha reducido a prácticamente cero la aportación a la que está obligada la Junta de Castilla y León a través del convenio marco, del que adeuda más de la mitad del 2012 y aún no se ha firmado el de este año, ha hecho que se reduzca un ápice el dinero que la Diputación destina a la atención de los servicios sociales: casi 36 millones de euros.
Un dinero que se divide entre los servicios básicos, aquellos que tienen que ver con la ayuda a domicilio, entre otros, y que se llevan 14,2 millones; y los específicos, que reciben 21,7 millones para financiar los cuatro centros de acción social que mantiene la Diputación: Cosamai en Astorga, Nuestra Señora del Valle en La Bañeza y Sagrado Corazón y Santa Luisa, en León.
El nuevo y pionero plan integral de atención de los servicios sociales en el que trabaja la Institución provincial servirá para una mejor coordinación y distribución de los recursos, tanto económicos, con estos 36 millones de euros, como de personal, con una mejor distribución de las 146 personas que en estos momentos están adscritas al área social.
Una profunda reestructuración y transformación del modelo de prestación de los servicios sociales básicos, en el que la Diputación ya trabaja desde hace más de un año y que ahora ve la luz a partir de un plan, cuyo modelo ya se aplica con efectividad en Segovia.