Cospedal, rotunda: «Nunca he recibido sobres, eso es absolutamente falso»
Con un aplomo y una contundencia inusuales en las respuestas de los dirigentes del PP a Luis Bárcenas, María Dolores de Cospedal cogió el toro por los cuernos. «Nunca he recibido sobres, eso es absolutamente falso», respondió la secretaria general del PP durante una comparecencia vespertina.
Frente a la tibieza con la que Mariano Rajoy respondió por la mañana a las graves acusaciones que el ex tesorero realizó en sede judicial, Cospedal aseguró que se trataban en su conjunto de un nuevo paquete de «calumnias e injurias». La número dos del PP rehusó pedir perdón a los ciudadanos por los años que la formación mantuvo en nómina a Bárcenas y pidió a los populares mantener la cabeza alta porque «ni el presidente ni yo ni los dirigentes del PP» han recibido del partido dinero ilícito. Una afirmación que contradice lo expuesto por Bárcenas ante el juez Ruz. Desmintió, asimimo, que Rajoy o ella hubieran presionado «de manera directa o indirecta a Bárcenas».
También recalcó que hace 23 años, cuando Bárcenas comenzó a trabajar para el partido, era «imposible conocer su condición» ni que años más tarde fuera a estar involucrado de manera «particular» en la trama Gürtel.
Preguntada por si había tenido tiempo de reflexionar sobre por qué ella era la única miembro de la cúpula del PP propuesta como testigo por la Fiscalía y se hubiera olvidado de otros ex secretarios generales que convivieron más años con Bárcenas, Cospedal respondió, soriendo: «Sí lo he pensado, pero permítame que esos pensamientos se queden para mí». No obstante, al hilo de esta reflexión solicitó al juez Ruz que finalmente la cite ya como testigo «para poder defenderme de las nuevas calumnias y mentiras» de Bárcenas.
Cospedal volvió a enredarse a la hora de hablar de la vinculación laboral del ex tesorero, primero la negó pese a que fue un trabajador del partido durante más de 20 años, y después no supo fijar si la relación concluyó o no en 2010. Lo que sí negó con ahínco fue que el caso Bárcenas tenga en vilo al PP, aunque reconoció que el país «estaba viviendo un espectáculo».