El Rey exhibe su poder de interlocución en un momento dulce con Marruecos
Llega a Rabat para una visita de cuatro días al frente de una comitiva inusual .
El rey Juan Carlos, mientras conversa con Mohamed VI a su llegada a Rabat.
Aún tiene que hacer cuatro horas de rehabilitación diarias para recuperar la movilidad y ganar autonomía pero el Rey ya está en Rabat. Cinco meses después de lo previsto, y tras haberse tenido que someter a otra operación, esta vez de hernia discal, don Juan Carlos viajó a Marruecos con cinco ministros, nueve ex ministros de Exteriores y 27 altos empresarios, una comitiva sin parangón en el historial de viajes del jefe del Estado, para apuntalar el momento dulce que atraviesan las relaciones entre ambos países. No hay un objetivo concreto en este viaje. Ni se procederá a la firma de convenio alguno entre los Gobiernos, eso quedará para la Reunión de Alto Nivel que previsiblemente tendrá lugar el próximo otoño, ni hay a la vista ningún concurso específico en el que puedan participar empresas españolas en el corto plazo. Y, sin embargo, tanto desde la Zarzuela como desde el Ejecutivo subrayan su extraordinaria importancia. Tras unos años difíciles y una etapa posterior salpicada de incidentes concretos, el ministerio de Exteriores califica las relaciones diplomáticas entre España y Marruecos de «excelentes». Sobre todo, dicen, desde que el Rey visitó Marrakech de forma privada tras el atentado del café Argana, en 2011.
La visita de don Juan Carlos que comenzó ayer, en todo caso, tiene algo más que una marcada vertiente económica; visible aunque sea por el hecho de que uno de los actos centrales de hoy en Rabat contará con presidentes y consejeros delegados de empresas como Abengoa, Acciona, ACS, Endesa, Indra, Inditex, el Grupo Antolín o Cobega. Además, se le ha querido dar una dimensión política y educativa y cultural. Marruecos es, tras Brasil, el país con más Institutos Cervantes. Los dos monarcas, que estarán solos prácticamente dos días completos, inaugurarán una exposición sobre los 25 años de cooperación arqueológica hispano-marroquí. Y don Juan Carlos entregará a Mohamed VI una copia digitalizada de manuscritos árabes de Patrimonio Nacional. En lo político, lo más relevante es la Seguridad. Ya no tanto, como hace años, la lucha contra la inmigración ilegal pero sí contra el terrorismo y el tráfico de drogas. Pero a eso se une algo más de valor geostratégico. El Gobierno destaca la estabilidad institucional de Marruecos, donde Mohamed VI ha emprendido un lento camino de reformas hacia la apertura democrática, en un área sometida a convulsiones de desenlace incierto tras el estallido de la ‘primavera árabe’. El Rey, que ayer cenó con el rey marroquí, tiene previsto reunirse mañana con el primer ministro marroquí, Abdelilah Benkiran.