El PP consigue aprobar la ley de transparencia sin los socialistas
El tirante clima político provocado por el ‘caso Bárcenas’ hizo ayer imposible que PP y el PSOE pactasen el texto de la ley de transparencia que el pleno del Congreso aprobará en septiembre. La que iba a ser la primera gran norma política de la legislatura consensuada por los dos grandes partidos se ha visto atropellada por el escándalo del ex tesorero.
Al final, los populares lograron el respaldo de CiU y PNV y no pierden la esperanza de que los socialistas terminen por sumarse a la iniciativa durante su trámite del Senado. La ley busca ser una revolución de la vida pública y una vacuna contra la corrupción. La norma obligará a todas las administraciones públicas, a las grandes instituciones, a los partidos políticos y sindicatos, así como a todas las entidades privadas con una financiación pública mayoritaria a publicitar a través de Internet todas sus cuentas y a contestar a las demandas de información de los ciudadanos.
Entre los puntos en los que están en desacuerdo los partidos de la oposición es en que el silencio administrativo negativo sirva para rechazar peticiones de información o que las obligaciones de publicidad no alcancen a las campañas de promoción institucional. No obstante, el punto de mayor discrepancia es el Consejo de la Transparencia, que auditará el cumplimiento de la ley, propondrá sanciones y verá los recursos a las negativas de información. A su presidente le nombrará el Gobierno por cinco años y lo deberá ratificar el Congreso por mayoría absoluta. El PSOE pretendía que el nombramiento lo hiciese el Parlamento y por mayoría de tres quintos, para aumentar la independencia del Ejecutivo.