Reino Unido amenaza con acciones legales por las retenciones en el Peñón
El Gobierno español contesta que los controles en la Verja son «irrenunciables».

Un grupo de turistas atraviesa la frontera con el Peñón de Gibraltar de fondo.
La relación entre Reino Unido y España alcanzó ayer otro máximo de tensión con la amenaza de Londres de aplicar medidas legales en apoyo de Gibraltar. La oficina del primer ministro David Cameron confirmó que el Gobierno de coalición está estudiando «qué acción legal» está en su mano para forzar un cambio de postura en el Ejecutivo español que asegure la normalización del tráfico en la frontera del Peñón. «El primer ministro está obviamente decepcionado por el hecho de que España no haya levantado los controles fronterizos adicionales el pasado fin de semana», señaló el portavoz de Downing Street.
Las fuerzas de seguridad españolas registran desde hace días la mayoría de los vehículos que cruzan la Verja en ambas direcciones, causando colas de hasta siete horas en algunos momentos. El gobierno británico ha protestado en sucesivas ocasiones por la intensidad de los registros, que considera «desproporcionados y políticamente motivados». Ahora se plantea dar un «paso sin precedentes» entre miembros de la Unión Europea, emprendiendo acciones legales contra España. «Estamos barajando las distintas opciones y estudiando con mucho cuidado qué camino tomar», insistió Downing Street.
Londres evitó dar fechas sobre la conclusión del periodo de reflexión pero afirmó que la acción contra España se enmarcaría en el contexto de la Unión Europea. «Si decidimos actuar el primer paso se concretará con una queja formal ante la Comisión», explicó una portavoz del Ejecutivo británico. Ayer también se refirió a la crisis el alcalde de Londres y peso pesado dentro del Partido Conservador, Boris Johnson, quien aseguró que «las autoridades españolas han decidido, no por un buen motivo, revivir los controles fronterizos y el acoso general de la época de Franco».
Las advertencias lanzadas desde Londres no hicieron mella en el Gobierno que anunció que no variará su actitud con respecto al Peñón. Fuentes del Ministerio de Asuntos Exteriores afirmaron que los controles en la frontera con la colonia son irrenunciables. «Son legales y proporcionales, por lo que continuarán», se apuntó.