Una cadena humana de 1,6 millones de eslabones para la movilización
«Podemos impresionar al mundo», exclamó Artur Mas en alusión a los 1,6 millones de personas participaron en la protesta, medio millón de ellas solo en la ciudad de Barcelona, según datos del Gobierno catalán.
La ANC, entidad organizadora, se felicitó por el éxito rotundo y sin precedentes de la cadena humana y calificó la Vía catalana como la movilización más multitudinaria de la historia de Cataluña, superior al millón de personas que participó en la Diada del año pasado Concretar los datos no fue sencillo en esta ocasión para los Mossos d’Esquadra. Porque además de la cadena, que contaba con 400.000 personas inscritas, que fueron las que formaron una serie ininterrumpida durante 400 kilómetros, entre Alcanar (Castellón) y El Pertús (frontera francesa), la Policía contabilizó a la gente que se sumó en plazas, parques y avenidas y también a los que formaron cadenas paralelas al recorrido oficial.
La Vía cubrió 788 tramos, todo ellos plenos, según comprobó un helicóptero de la televisión pública catalana que hizo un barrido en directo por todo el trayecto. La lluvia fue un quebradero de cabeza de la ANC, pero sólo hizo acto de presencia por la mañana, para sembrar el temor.
Por la tarde, el cielo se fue abriendo y a las 17.14, la hora en el que arrancó la cadena y las manos empezaron a enlazarse, las nubes ya se estaban dispersando. La jornada transcurrió en un ambiente muy festivo y familiar, al margen de las colas kilométricas. En Barcelona, hubo un aviso de bomba en el centro, pero los artificieros certificaron que el paquete sospechoso era una artefacto falso.