Goteras en el Congreso después de una reforma de 4,5 millones de euros
. Jesús Posada se vio obligado a suspender el pleno durante dos horas por un torrente de agua en el hemiciclo .

El agua caía del techo del Congreso en gran cantidad.
El presidente del Congreso, Jesús Posada, se disponía a abrir el pleno. Eran las nueve en punto de la mañana e iba a comenzar la sesión a la hora señalada y, como si lo hubieran preparado los más avezados especialistas cinematográficos, un torrente de agua comenzó a caer desde la zona de la tribuna de prensa hasta los escaños que ocupan, entre otros, los diputados de la Izquierda Plural. Posada tuvo que posponer la sesión de control al Gobierno durante más de dos horas, ante la atenta mirada de un grupo de diputados de Japón que estaban de visita en la Cámara y que no cesaron de hacer fotos. Precisamente acababa de concluir una fase de las obras en la cubierta del Congreso, que comenzaron en octubre de 2010 y han costado 4,5 millones de euros.
Las goteras suscitaron todo tipo de comentarios entre los diputados, que llenaron la red social Twitter de ironías a costa del incidente.
«Se ha suspendido el pleno del Congreso porque llovía a cántaros dentro del hemiciclo, goteras no, esto era una catarata», anunciaba la diputada Ana Oramas, de Coalición Canaria, en uno de sus tuits.
Otros, como Gaspar Llamazares, de la Izquierda Plural, aprovechaban para criticar al Ejecutivo con mensajes como este: «Rajoy y su Gobierno ven llover en el Congreso sin inmutarse. No se mojan ni debajo del agua».
Muy político fue el comentario de la portavoz del grupo parlamentario socialista, Soraya Rodríguez, al afirmar que «el Parlamento hace aguas con el PP. 3 meses sin control al Gobierno y lo suspenden por goteras en el hemiciclo. El colmo».
Dragados, filial del grupo ACS, aseguró ayer que la inundación en la tribuna de prensa del hemiciclo del Congreso de los Diputados y las filtraciones de la cubierta se produjeron con independencia de las obras.