EL DÍA DESPUÉS
Los mineros hicieron una cadena humana dentro del pozo con grisú para sacar a las víctimas
Compartieron las mascarillas para respirar

Los mineros organizaron una cadena humana dentro del pozo para rescatar a los compañeros afectados por el grisú. Fue así como salvaron a alguno de los afectados. El resto ya estaban muertos cuando llegaron a la galería donde estaban trabajando.
Lo relata uno de los mineros que acúdió al rescate, Roberto Crespo, que está ingresado en el Hopsital de León. Él también recibió el zarpazo del gas asesino.
A los fallecidos no les dio tiempo a nada. La bolsa de grisú con la que se tropezaron acabó con sus vidas de forma fulminante. Ni siquiera les dio tiempo a ponerse las mascarillas, un sistema de protección que les permite respirar durante unos 20 minutos y que todos los trabajadores de ese pozo llevan en el cinturón. Los mineros que organizaron la evacuación de heridos y muertos incluso antes de que llegaran las brigadas compartieron los autorescatadores.