TRAGEDIA MINERA. LAS VÍCTIMAS EN EL RECUERDO
Un futuro para las viudas y los huérfanos de las víctimas
Las familias esperan el resultado de la investigación.
Las familias que se reunieron en la bocamina despiden hoy a los seis mineros fallecidos el lunes.
El accidente en la mina de Llombera se ha llevado por delante la vida de seis trabajadores, pero deja destrozadas también las de las esposas, parejas y los siete pequeños hijos de los mineros fallecidos. La juez encargada del caso entregó ayer a las familias la carta de enterramiento para poder llevar a cabo los funerales, que se celebrarán a lo largo del día de hoy en distintas localidades leonesas, y en la población asturiana de Pola de Lena, de donde era uno de los fallecidos; mientras se celebra un funeral conjunto en el pabellón polideportivo de Santa Lucía de Gordón.
La respuesta de las cuencas mineras fue ayer unánime en apoyo de las familias de las víctimas, que ahora deberán esperar las conclusiones de la investigación que se lleve a cabo a partir de mañana para poder formalizar la documentación que les permita acceder a las prestaciones con las que tendrán que reorganizar su vida a partir de ahora.
Dos de los trabajadores fallecidos podrían haberse acogido a las medidas de prejubilación que establecerá, una vez desarrollado desde el punto de vista normativo, el nuevo Marco de Actuación de la Minería del Carbón, que establece las condiciones en las que pueden dejar su actividad los mineros que hayan cumplido un número de años de trabajo, aplicando en su caso la reducción por la «edad equivalente» para los trabajadores de interior. Ninguno de ellos había iniciado, según estas fuentes, los trámites para acogerse a estas medidas, cuyo desarrollo normativo está aún pendiente después de el pasado día 1 se firmara el nuevo plan del carbón.
La investigación deberá determinar ahora las causas por las que se produjo lo que todo parece indicar que fue un gran escape repentino de grisú, que provocó la asfixia prácticamente inmediata de los trabajadores que se encontraban en la zona, por falta de oxígeno. Así lo determinaron ayer las autoridades judiciales, tras realizar durante la madrugada del martes las autopsias a los cuerpos de los seis fallecidos.
Los investigadores deben esperar al menos 48 horas desde el momento del accidente para poder acceder a la mina, que quedó sin oxígeno tras el escape de grisú.