Sacan del mar el ultraligero accidentado y los cadáveres de sus dos ocupantes
Efectivos del Grupo Especial en Actividades Subacuáticas (Geas) de la Guardia Civil consiguieron el mediodía de ayer extraer con éxito del fondo del mar, a una milla escasa del cabo Norfeu, en Roses, el ultraligero siniestrado el pasado 22 de diciembre y los cadáveres de sus dos ocupantes.
Tanto los restos del aparato como los cuerpos de los dos ocupantes, Joana Romo, de 48 años y vecina de Torroella de Montgrí (Gerona), y Antonio Marcos Nadal de Anzizu, de 44 años, vecino de Barcelona y que también era piloto titulado, fueron trasladados en un transbordador al puerto de Palamós (Gerona).
Los especialistas del Geas comprobaron primero con el robot submarino autónomo que el ultraligero no se había movido durante la noche por las corrientes marinas y que el cabo estaba afianzado en el bastidor del motor, como se dejó el sábado.
A partir de este momento, la embarcación del Centro de Inmersión de Roses (CIR) inició el izado, mientras el robot grababa la operación y ofrecía imágenes en tiempo real a los técnicos.