El PSOE se prepara para las primarias autonómicas antes que las nacionales
Algunos barones insisten en designar el cartel del PSOE a La Moncloa este otoño.
Rubalcaba durante su intervención al inicio de una comida de los socialistas cántabros.
Alfredo Pérez Rubalcaba ha logrado, una vez más, rebajar la presión de una olla que siempre aparenta estar a punto de estallar. A una semana del Comité Federal que pondrá fecha, por fin, a las primarias abiertas del PSOE, la dirección del partido habla ya de un «cierto consenso» en torno al calendario. Y, en contra de lo que hacía augurar el empecinamiento de quienes clamaban por designar con urgencia a un cabeza de cartel nacional que pueda tirar de las aún debilitadas siglas socialistas en los próximos comicios autonómicos, habrá que esperar un poco. Todo apunta a que los socialistas se avendrán a celebrar los procesos de elección de los candidatos regionales antes de convocar a la ciudadanía a opinar sobre su liderazgo nacional.
El argumento para convencer a los barones de que este orden les beneficia es el de la estabilidad interna pero, sobre todo, el del interés personal. «¿Con qué cara se iba a presentar a las primarias un secretario general que ha apostado por el candidato nacional perdedor? -apuntan en Ferraz-. Sus posibilidades de ganar se verían afectadas; es mejor que ya estén elegidos cuando se abra esa pugna». La tesis ha encontrado, efectivamente, eco en algunos territorios pero también despierta reticencias. «Yo no voy a hacer batalla de esta cuestión -dice uno de los líderes regionales con comicios en mayo de 2015-, pero lo que no voy a aceptar bajo ningún concepto es que las primarias nacionales no se celebren este año».
Su temor no es aislado. Lo comparten en el entorno del castellano-manchego Emiliano García-Page, del extremeño Guillermo Fernández Vara o del madrileño Tomás Gómez, por mencionar los tres nombres más significativos.Ninguno de ellos ha ocultado nunca su oposición a los planes iniciales de la ejecutiva de colocar las discutidas primarias tan solo unos meses antes de las elecciones generales, esto es, en 2015. La idea de acudir a las autonómicas con un líder nacional que, a su entender, no ‘tira’ les resulta inconcebible. «De octubre no puede pasar que hayamos resuelto este asunto», dice otro barón.
En territorios donde no se la juegan el año próximo las cosas se ven de otra manera. Es el caso de Andalucía, que siempre defendió que lo lógico era que la convocatoria de las primarias siguiera el mismo orden que tendrán las elecciones: regionales y municipales primero, generales después. «¿Que resulta que eso coincide con el interés de alguien? -dicen en alusión a Rubalcaba- Pues es probable, pero es que es lo que dicta el sentido común». El respaldo andaluz, como siempre, es clave dado el peso numérico de esta organización en el conjunto.
Las fechas que se barajan para la celebración de las primarias autonómicas rondan el mes de julio, aunque habrá flexibilidad. El PSPV ya ha recibido el visto bueno para organizar las suyas el próximo mes de marzo, en previsión de un adelanto electoral por parte del presidente de la Comunidad Valenciana, Alberto Fabra. También los socialistas murcianos estudian esa posibilidad. En otros casos, como el de Extremadura o Castilla-La Mancha, está por ver siquiera que vaya a haber competencia.
En todo caso, estos procesos servirán para medir la capacidad de movilización de un tipo de elección que el PSOE jamás ha puesto en práctica y que, pese al entusiasmado discurso público, despierta tanto vértigo como recelos.