Un condenado por el 11-M será expulsado tras quedar libre
Zouhier saldrá de la cárcel tras diez años por mediar en la venta de los explosivos.
Zouhier durante su declaración en la Audiencia Nacional.
La Audiencia Nacional comunicó ayer que el marroquí Rafa Zouhier, condenado a diez años de prisión por su papel como intermediario en la venta de los explosivos de los atentados del 11 de marzo de 2004, en los que murieron 191 personas en Madrid, saldrá de la prisión gaditana de Puerto I el 16 de marzo, después de cumplir íntegramente su pena, ratificada por el Tribunal Supremo en 2007. Zouhier fue condenado por el suministro de explosivos.
Además, la Sección Segunda de la Sala de lo Penal remitió un escrito a la Brigada de Extranjería y Documentación de la comisaría provincial de Cádiz para anunciar la inminente puesta en libertad del reo y para que «en caso de estimarlo inicie los trámites para su expulsión del territorio nacional», como todo parece indicar al estar en situación irregular.
La historia criminal de Zouhier, delincuente habitual, está unida a la de José Emilio Suárez Trashorras, también condenado por suministrar los explosivos del 11-M. Tras salir de la cárcel puso en contacto a los terroristas islamistas que perpetraron el ataque con el exminero, que podía suministrarles el material guardado en mina Conchita, en el municipio asturiano de Belmonte de Miranda.
La Fiscalía y algunas acusaciones pedían para él casi 40.000 años de cárcel al considerarle responsable directo de los ataques a los trenes. Sin embargo, el tribunal presidido por el magistrado Javier Gómez Bermúdez consideró probado que Zouhier actuó como intermediario en el tráfico de explosivos, pero sin conciencia de que fueran a ser utilizados para un atentado terrorista.
Zouhier fue confidente de la Guardia Civil y llegó a denunciar el tráfico ilegal de explosivos entre la trama asturiana y otros delincuentes, pero no delató a su amigo Jamal Ahmidan, ‘El Chino’, uno de los cerebros del 11-M que se inmoló en el piso de Leganés.
Mayores condenas
Las condenas más abultadas fueron para los marroquíes Jamal Zougam y Otman El Gnaoui como autores de 191 asesinatos consumados, 1.856 asesinatos en grado de tentativa y cuatro delitos de estragos terroristas, lo que representa un pena superior a los 42.000 años de cárcel.
Suárez Trashorras, que facilitó los explosivos, fue condenado a 34.715 años por su relación con los atentados.
En el juicio del 11-M, celebrado entre el 15 de febrero y el 2 de julio de 2007, Zouhier se declaró «superinocente» y fue expulsado en varias ocasiones de la Sala, una de ellas por darle un codazo a otro acusado sentado junto a él en el banquillo.