Europa pide hablar sin «líneas rojas» del estatus de Cataluña en España
La Comisión Europea se salió ayer de su discurso habitual en torno al proceso soberanista catalán, fue más allá de decir que se trata de un asunto interno de un estado miembro de la Unión Europea y emplazó a los gobiernos central y autonómico a negociar para evitar la ruptura y hallar una salida justa al encaje de Cataluña en España.
«Pido a mis amigos catalanes y españoles que se sienten juntos, que comiencen a negociar con la mente abierta, sin líneas rojas, para encontrar una solución que mantenga a Cataluña dentro de España», afirmó la vicepresidenta de la Comisión Europea y responsable de Justicia y Ciudadanía, Viviane Reding. La número dos del Ejecutivo comunitario no dio demasiadas pistas sobre qué fórmula concreta propondría, al margen de un «nuevo acuerdo» entre el Estado y las nacionalidades y regiones que forman parte del mismo, aunque la dirigente europea, de visita en Barcelona, se unió de esta manera a las voces que en las últimas semanas desde el mundo de la economía, de la política o de la propia Comisión han expresado su preocupación por el devenir del conflicto catalán y por la ausencia de diálogo entre Mariano Rajoy y Artur Mas.
Petición
«Les pido que se mantengan unidos», proclamó. «Hay que hacer todo lo posible para que no rompáis, para que os mantengáis juntos, porque romper no favorecería a nadie, ni a catalanes, ni a españoles ni a europeos», expresó.
La apelación a la negociación entre Mas y Rajoy llegó en un momento en que ambas administraciones se hacen continuas llamadas al diálogo, si bien al mismo tiempo reconocen que las conversaciones son imposibles. El escollo de esta negociación es por tanto el referéndum, de ahí la relevancia de las palabras de Reding, pidiendo que no haya líneas rojas en los contactos entre la Moncloa y el Palau de la Generalitat.
Reding advirtió al dirigente nacionalista de que cualquier iniciativa política que vaya en sentido contrario de la unificación es una «pérdida de tiempo y de energía», ya que «la situación legal es clarísima».