Rajoy responde al PSOE que el PP salvó el estado de bienestar
Defiende que bajar los impuestos en 2011 hubiera supuesto un «suicidio».
El presidente del Gobierno durante la clausura de la Unión Intermunicipal del PP.
Mariano Rajoy le ha cogido gusto al suspense y, una jornada más, mantuvo en secreto el nombre del candidato del PP a las elecciones europeas. No le inquieta ni incumplir sus propios plazos ni los llamamientos de los barones del PP para que ponga fin a una situación tan anómala. Los dirigentes regionales y provinciales del partido anhelan conocer la identidad de la persona para la que tienen que pedir el voto de cara a ganar en los comicios del 25 de mayo.
Avanzar hacia la fecha de las elecciones sin candidato obliga a Rajoy a ejercer como tal. Un papel que, por lo visto ayer en Valencia, no le incomoda desempeñar. Ni siquiera le preocupa el riesgo, del que ya le han advertido alguno de sus colaboradores, de que cualquier hipotético revés electoral se interprete como su primer gran fracaso desde 2009.
Rajoy, durante su intervención en la clausura de la 21 Intermunicipal del PP, dejó claro que no contempla tal posibilidad. Auguró que el «buen olfato de los españoles» llevará a los populares a la victoria. Un presentimiento que basa en la incipiente recuperación económica «que ya nadie pone en duda». Pocos en la formación de centro derecha saben por qué Rajoy demora la designación del candidato y sólo los más cercanos a él creen intuir por qué lo hace.
Tras el cónclave popular, y en una conversación informal con periodistas, el presidente del PP dijo que el nombre se conocería antes de Semana Santa. La incertidumbre y el sigilo es tal que una de las frases que pronunció durante su intervención en la clausura de la Intermunicipal se interpretó como una pista. Rajoy sacó a colación el nombre de Miguel Arias Cañete, el favorito en todas las quinielas para el puesto, durante su análisis de la importancia que tienen en la vida cotidiana de los ciudadanos las decisiones que adopta la Unión Europea.
Rajoy desempolvó el tono mitinero para responder a las críticas que la socialista Elena Valenciano lleva semanas realizando a los recortes sociales del Ejecutivo popular. «¡Qué no nos vengan con historias los que han llevado a este país a la ruina¡», exclamó Rajoy tras defender que, gracias a sus reformas, España ha logrado mantener los cimientos del estado de bienestar: las pensiones, las prestaciones por desempleo y la gratuidad de la sanidad y de la educación.
El principal reproche que realizan los votantes del PP a la gestión de Rajoy es el incremento del IRPF y del IVA. Un incumplimiento electoral muy espinoso para el jefe del Ejecutivo. «Ahora sí creemos que podemos bajar los impuestos, no pudimos en 2011 porque habría sido un suicidio para nuestro país», sentenció.