Diario de León

el sentir de la aristocracia leonesa

«Van a ser unos reyes estupendos»

La aristocracia leonesa valora el gesto de Juan Carlos I al traspasar la corona a su hijo, «el mejor preparado de Europa» y «un auténtico líder» para representar a España.

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P. Infiesta | león
León

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  • Pilar-Paloma de Casanova Barón, vigésimo quinta marquesa de Astorga, y su marido, Francisco López Becerra, en la torre medieval de Turienzo. - Jesús
  • Carlos Velázquez Duro, descendiente del Marquesado de Carrizo, en la Posada del Marqués - Ramiro.
  • La marquesa de Villafranca, Marita Caro, descendiente de la duquesa roja - Ana F. Barredo
  • Un joven conde de Gaviria, Francisco de Cadenas - DL.

Las familias de la aristocracia leonesa valoran el gesto de don Juan Carlos I de abdicar en favor de su hijo. Consideran que el príncipe Felipe y doña Letizia «van a ser unos reyes estupendos», y que el momento elegido para anunciarlo, tras las elecciones europeas, «fue el adecuado». Los marqueses de Astorga, Pilar-Paloma de Casanova Barón y Francisco López Becerra de Solé, muy cercanos a la Familia Real, destacan que el futuro Felipe VI «es el mejor preparado de toda Europa y ha sido educado muy bien, como su padre, que siempre prefirió servir al Pueblo, como demostró en el golpe militar de Tejero».

También resaltan que, «aunque el rey podía dar aún mucho de sí y servir a España», ha optado por dejar la corona en manos de su hijo «después de montones de servicios al país». López Becerra señala, además, que el monarca «fue el gran artífice de la Transición y contribuyó a la Democracia» española, si bien le veía «cansado y enfermo después de tantas operaciones en los últimos tiempos». Precisamente el pasado martes, el marqués de Astorga coincidió con el rey y el heredero en el monasterio de El Escorial, durante la celebración del capítulo de la Orden de san Hermenegildo, donde tuvo ocasión de felicitar al heredero. «Estuve personalmente con ambos y encontré al rey muy emocionado. Pude comentar con el príncipe la visita que don Felipe tenía prevista entre el 6 y el 9 de noviembre a Astorga para inaugurar el Museo del Chocolate. Me explicó que le encantaría acercarse a Astorga, pero que ya se vería qué ocurría tras su inminente nombramiento como rey de España».

Pilar-Paloma de Casanova se convirtió hace dos años en la vigésimo quinta marquesa de Astorga, un título que acumula 549 años de historia familiar desde que Enrique IV concediera a Álvaro Pérez Osorio el primer título de este Marquesado (16 de julio de 1465). La aristócrata se casó en el castillo de la Rápita (Lérida) con los condes de Barcelona como padrinos, y antes de sumar el título ya ostentaba los de duquesa de Maqueda, condesa de Cabra, marquesa de Ayamonte y de la Villa de San Román, baronesa de Liñola y Tres Veces Grande de España, entre los más importantes. Su marido insiste en que el príncipe «va a ser un auténtico lider, un crack», y no esconde su afecto por el heredero. El matrimonio reparte su tiempo entre su vivienda madrileña y su finca sevillana, ubicada en el entorno de Doñana, aunque reservan quince días de verano para disfrutarlos en León, tras restaurar el torreón medieval de Turienzo de los Caballeros.

A otro de los aristócratas ligados a la provincia, el conde de Gaviria, Francisco de Cadenas Allende, le «parece muy bien» el relevo, ya que don Felipe, siendo un jovencito en 1995, le causó «muy buena impresión» en el acto de inauguración de la Casa Quinta, que organizó la Asociación de Hidalgos. Una organización fundada por su padre, Francisco de Cadenas Vicent, y su tío, a la que ha dedicado 53 años de su vida. Lo que quiere este incansable investigador de la historia «es que siga la monarquía, porque con el resultado que dieron las dos Repúblicas, sólo faltaba que llegara la tercera...».

Viajes a León

El conde reside en pleno centro de Madrid, pero guarda con especial cariño los recuerdos de su infancia y juventud en León, a donde regresa varias veces al año. Su hogar, en pleno Barrio Húmedo, es la casona que hoy alberga el Colegio Oficial de Arquitectos. El primer conde de Gaviria fue don Pedro Gaztañaga y Ayesta, nacido en Guipúzcoa y vecino de León desde muy joven. Fue nombrado para reconocer sus gestas tras alzarse contra los franceses. «He vivido siempre preocupado de la historia. Mi padre se empeñó en que estudiara derecho, pero me decanté por el mundo relacionado con las personas», recuerda. Por su parte, los marqueses de Villafranca, Marita Caro y su esposo, el compositor Cristóbal Halffter, que han coincidido en numerosas veladas musicales con los monarcas, prefieren no opinar sobre la abdicación de Juan Carlos I, al entender que «es pronto». Sí reconocen, no obstante, la «valía y la excelsa formación» del heredero. La marquesa está relacionada con la fallecida Luisa Isabel Álvarez de Toledo y Maura, XVII marquesa de Villafranca y XXI duquesa de Medina-Sidonia, conocida como la duquesa roja. Pensadora censurada, sostenía que Guzmán llegó de América dos siglos antes de que supuestamente la descubriera Cristóbal Colón.

El Marquesado de Villafranca del Bierzo es el título nobiliario español, originario de la Corona de Castilla, que los Reyes Católicos concedieron al matrimonio formado por Juana Osorio y Bazán, hija del I conde de Lemos y de su segunda mujer María Bazán, y Luis Pimentel y Pacheco, primogénito del IV conde-I duque de Benavente, en 1486. Esta dignidad hereditaria está íntimamente ligada a la comarca de El Bierzo y a los reinos de Galicia y Léon.

Ambos residen en el castillo de Villafranca, realizado en su totalidad por el segundo marqués de Villafranca y Virrey de Nápoles, Pedro de Toledo junto a su esposa, María Osorio y Pimentel. La residencia del Marquesado fue pasando de padres a hijos hasta 1850 en que se convirtió en la vivienda de los Condes de Peña Ramiro y de sus descendientes.

El descendiente del marquesado de Santa María de Carrizo, Carlos Velázquez Duro también alaba la formación del príncipe. «Es una persona muy preparada que muestra un gran interés por todo lo que le rodea durante sus visitas institucionales y es muy amable», indica. Él, personalmente, ha coincidido con don Felipe en varios encuentros turísticos en la comunidad. Velázquez entiende que el anuncio del rey «es una cuestión muy personal» que elude valorar, «aunque el resultado nos ataña a todos».

Su santidad el papa concedió el título pontificio de Marqués de Santa María de Carrizo al bisabuelo de Velázquez, en agradecimiento por haber dejado en usufructo para las monjas cistercienses parte del monasterio del mismo nombre, tras las desamortizaciones. Esa parte privada del cenobio sufrió un voraz incendio en 1947 que lo destruyó en gran parte, reconstruyéndolo los entonces propietarios Jesús Velázquez-Duro y Doña María Luz González-Regueral, a la sazón segunda marquesa de Santa María de Carrizo y padres del actual dueño. Lo utilizaron desde 1950 como residencia veraniega, hasta su adaptación hotelera en 1994.

Los aristócratas vinculados con León viven la nueva etapa que se abre en la monarquía con «esperanza» y confían en el papel que juegue don Felipe. En conjunto, casi cuarenta títulos nobiliarios hunden sus raíces en el milenario pasado de la provincia leonesa. Concedidos a hidalgos, marinos, regidores y hombres de armas que en su haber acumularon numerosas gestas. Todos ellos han llegado a nuestros días de la mano de sus descendientes, aunque la mayoría reside fuera de la provincia.

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