Los Mossos detienen al presunto agresor racista del metro de Barcelona
Los Mossos d’Esquadra detuvieron ayer a un menor de edad de origen ruso como presunto responsable de una agresión sufrida por un joven asiático, procedente de Mongolia y vecino de Santa Coloma de Gramanet, en el metro de la capital catalana.
La Fiscalía de menores se ha hecho cargo del ataque, grabado por un amigo del supuesto violento y colgado más tarde en Internet. «El del vídeo no soy yo, yo soy el que graba. Él es un camarada ruso, el chino nos estaba insultando y el ruso le hizo callar», explicó en un mensaje ‘online’ el amigo del agresor. Ambos estarían relacionados con grupos neonazis y cuentan con antecedentes por racismo. Los Mossos imputan al menor un delito por odio y discriminación y una falta por lesiones.
Los hechos ocurrieron sobre las 22.00 horas del sábado cuando una joven entró en el vagón del metro y empezó a pedir dinero a los viajeros. La víctima, en voz alta, relató que conocía a la chica, que todo lo que decía era mentira y que no tenía necesidad para suplicar limosna. Acto seguido, el joven ruso y sus amigos, que habían presenciado la escena, se dirigieron molestos hacia el chico de origen mongol y de 24 años. El presunto agresor le increpó y le hizo saber que no le había gustado que un asiático se hubiera dirigido de esa manera a una chica blanca. De los gritos, el supuesto racista pasó a propinarle más de media docena de puñetazos en la cara.