Fabra alerta de que una posible derrota del PP traerá el independentismo a Valencia

Publicado por
ander azpiroz | madrid
León

Creado:

Actualizado:

Si el PP no gobierna la Comunidad Valenciana caerá en las redes del soberanismo catalán. El presidente autonómico Alberto Fabra pronóstico ayer este futuro para la región que preside durante un discurso en el campus de verano de la fundación Faes.

Fabra presentó su comunidad como un «dique» frente al soberanismo. Pero esta barrera puede venirse abajo, después de 19 años ininterrumpidos de Goberno del PP, en caso de que un «tripartito de izquierdas y procatalanista» formado por PSPV, Compromìs y Esquerra Unida se haga con la Generalitat. Se trata, acusó, de formaciones que «simpatizan con el proyecto independentista». Las últimas encuestas y los resultados de las pasadas elecciones europeas vaticinan que los populares perderán la mayoría absoluta en una comunidad, que gobiernan desde 1995, y esas tres formaciones son capaces de sellar un pacto podrían gobernar.

Fabra dio por hecho que un supuesto ejecutivo autonómico tripartito se sumará a las tesis independentistas defendidas en Cataluña por CiU y Esquerra, lo que «inundaría» de soberanismo no solo su comunidad sino también Baleares. «Esta situación -prosiguió- afectaría a una zona en la que viven más de 13 millones de españoles y supone el 30% del Producto Interior Bruto del país». Fabra afirmó de que «sólo el PP es el garante de la estabilidad y de la reforma pacífica y estable de las instituciones».

La clave para frenar a los partidos independentistas y a las fuerzas que «empiezan a tener visibilidad cuestionando el actual sistema» radica para el jefe del Ejecutivo valenciano en una reforma de la financiación autonómica. Fabra insistió en que su comunidad es la gran perjudicada por un modelo que no trata a los españoles de la misma manera.

Cargando contenidos...

Fabra garantizó que el PP nunca se sumará a la ola independentista porque «siempre fue mejor unirse que separarse y es mejor sumar las diferencias y no restarlas». Todo ello, añadió, a pesar de que «haya quienes piensan que la ruptura puede beneficiarles».