Buscan a dos españoles desaparecidos al naufragar un crucero en Indonesia
De las 25 personas que iban en el barco hundido ya han sido rescatadas 23.

Rafa y Maria, la pareja española rescatada.
Las autoridades de Indonesia confirmaron ayer la desaparición de dos españoles en el naufragio ocurrido el sábado pasado de un crucero turístico en el que viajaban veinte extranjeros y cinco indonesios, de los cuales ya se ha rescatado 23.
El portavoz de la Agencia Nacional de Mitigación de Desastres indonesia, Sutopo Purwo Nugroho, confirmó que se trata de dos varones, de nombre «Víctor y José», y que los equipos de emergencia seguían con las operaciones de rescate. La madrugada del domingo fueron rescatadas 13 de las 15 personas que permanecían perdidas en aguas de la isla de Sumbawa, en el sureste del país. Los rescatados son tres holandeses, tres italianos y dos alemanes, además de cinco indonesios, entre ellos tres miembros de la tripulación y dos guías. Unos pescadores localizaron a los trece supervivientes frente a la costa de la localidad de Sape, en el este de Sumbawa, adonde fueron trasladados y atendidos en el hospital local. Estas 13 personas se suman a las otras diez que fueron rescatadas el fin de semana y llevadas a la población de Bima, donde pasaron exámenes médicos y fueron acomodados. En este grupo se encontraba una pareja española, Rafael Martínez y María Palafont.
Martínez, periodista de la agencia Efe, declaró que el crucero turístico zarpó de la isla de Lombok hacia la de Komodo el 14 de agosto, en lo que se presentaba como un crucero de recreo de cuatro días. La primera jornada la nave encalló en un atolón coralino y tuvo que acudir otra embarcación para atoarla.
En la madrugada del sábado, con la mar agitada, el guía anunció a los turistas que el barco hacía agua y que era necesario abandonarlo, por lo que se repartieron chalecos salvavidas y se botó un pequeño bote con espacio para cuatro personas.
Una espera de horas
Los náufragos esperaron durante horas entre el bote y los restos del barco medio sumergido en medio de un clima desapacible. El barco hundido era de madera, muy antiguo y no contaba con GPS ni radio. Varios de los supervivientes lograron alcanzar una isla abandonada tras nadar durante seis horas y fueron localizados por unos pescadores. «Estábamos deshidratados y hambrientos y tuvimos que beber de nuestra propia orina y comer hojas», relató uno de los supervivientes, de nacionalidad francesa, a la agencia AFP.
Un segundo grupo en el que estaban Rafael y María trataron de llegar también a la isla, pero a mitad de trayecto fueron rescatados por otro barco. Tuvieron suerte, porque entonces les acechaban el frío, los calambres y las medusas, mientras la noche les envolvía y hacía difícil que se vieran entre ellos. Sobre los dos españoles desaparecidos, aseguraron a EFE que los vieron por última vez cuando se hundió el barco y que tenía entre 45 y 50 años.