Un veterano casado en Tabuyo que saludaba desde el helicóptero
Emilio Pérez Peláez era capitán del servicio aéreo
Emilio Pérez Peláez
Aunque nacido en la localidad zamorana de San Pedro Ceque, cercana a Benavente, el capitán Emilio Pérez Peláez, de 55 años, tenía una relación con León que va más allá de lo profesional. El oficial continuó la tradición de su padre en la Guardia Civil —que, en su carrera, sirvió en Astorga— y su mujer es natural de Tabuyo del Monte (municipio de Luyego). Deja dos hijos: una chica de 36 años y un varón de 35 años que sirve en Ponferrada en el Cuerpo Nacional de Policía. Tenía una nieta.
Pérez Peláez mantuvo la relación con su pueblo natal y con el de su esposa, hasta el punto de que cuando sobrevolaba San Pedro Ceque —sus servicios se desarrollaban en distintas provincias de Castilla y León— saludaba con un par de vueltas sobre la localidad a sus padres y vecinos, reseñaba ayer el rotativo La Opinión de Zamora .
En Tabuyo del Monte se le recordaba ayer como un hombre «fabuloso», según apuntó el pedáneo, Ángel Abajo, sus visitas a la localidad eran frecuentes. En el plano profesional, muchos agentes le recuerdan en Castilla y León por los servicios en los que colaboraba. De trato afable y buen profesional, todo un veterano, preguntaba a los agentes de otras especialidades con los que realizaba las misiones su experiencia en vuelo para adaptar la navegación a los más novatos.
Los servicios prestados en el servicio aéreo varían desde la búsqueda de desaparecidos a la localización de plantaciones de marihuana, entre otras labores.