El partido presentará en septiembre su propuesta de reforma constitucional
El Partido Socialista quiere abrir en septiembre un debate político nacional sobre la urgencia de abordar una serie de cambios sustanciales en la Constitución de 1978 para comprobar si es posible alcanzar un «consenso básico» entre las fuerzas parlamentarias que permita después poner en marcha en el Congreso el procedimiento formal para la reforma.
El primer paso, según explicó ayer el secretario de Política Federal del PSOE, Antonio Pradas, será remitir a todos los partidos la propuesta de reforma constitucional que la formación esbozó en julio de 2013, con la participación de todos sus líderes autonómicos, en el documento que se conoció como la Declaración de Granada.
El documento, en esencia, propone un cambio del estado autonómico al estado federal, con una definición clara de las competencias estatales y una serie de modificaciones que corrijan las duplicidades y disfunciones observadas en estos 36 años, así como la transformación del Senado en una auténtica cámara de representación territorial y de coordinación entre los estados federados y el Gobierno.
Más detalles
El segundo gran bloque de cambios, según Pradas, busca el blindaje constitucional del estado del bienestar, para evitar que se pueda ver sometido a los recortes y el desmantelamiento que cree que realiza desde 2011 el Gobierno de Mariano Rajoy. Estas medidas deberían garantizar el derecho constitucional de todos los españoles a la sanidad pública universal, a una educación de calidad e igual para todos, y al beneficio de unos servicios sociales básicos.
Estas medidas quieren corregir en parte lo que muchos socialistas consideran ya un error, como fue la introducción en la Constitución en el verano de 2011, mediante un pacto entre Zapatero y Rajoy, de la obligatoriedad del equilibrio presupuestario para todas las administraciones públicas y de la prioridad en el pago de los compromisos de deuda.