La retirada de la reforma de la ley del aborto tendrá un coste electoral

Rajoy se ratifica en que la decisión que tomó fue la mejor para evitar «la división social».

Publicado por
ramón gorriarán | madrid
León

Creado:

Actualizado:

El Gobierno y el PP comparten que la decisión de Mariano Rajoy de retirar la reforma de la ley del aborto impulsada por Alberto Ruiz-Gallardón tendrá un coste para el partido en las citas electorales del próximo año. Pero será un precio asumible, dicen los populares, porque la hemorragia de votos se circunscribirá al sector más conservador, el de menor peso numérico entre el electorado. De haberse mantenido y aprobado el proyecto, el impacto hubiera sido más contundente entre los simpatizantes moderados y el sufragio del centro es el que sustenta las victorias electorales.

Rajoy llegó a Shanghai, primera etapa de su periplo por China y no quiso hacer comentarios, pero fuentes de su entorno explicaron que el presidente del Gobierno está «tranquilo» y convencido de que ha tomado «la mejor decisión, la que menos divide a la sociedad». También está satisfecho, según el entorno del presidente, del relevo en el Ministerio de Justicia porque se ha hecho rápido para despejar «cualquier incertidumbre». Para Rajoy, el asunto está liquidado y ahora hay que «rematar» con los cambios en la ley referidos a las menores y el plan de apoyo a la familia.

La serenidad de Rajoy contrastaba con la inquietud de algunos altos dirigentes del PP y también algún miembro del Gobierno con las consecuencias políticas de la decisión presidencial. El más claro fue el presidente de la Comunidad de Madrid, Ignacio González, que alertó de que la retirada de la reforma «tendrá un coste» para el PP en las próximas elecciones.

Decisión dañina

Otros dirigentes del partido gubernamental también compartían ese diagnóstico y apuntaban que esta decisión «va a hacernos más daño que Bolinaga» en las urnas. Se referían a la excarcelación por su grave enfermedad del etarra, Josu Uribetxebarria Bolinaga, uno de los secuestradores del José Antonio Ortega Lara, cuya puesta en libertad fue muy criticada por las asociaciones de víctimas.

El presidente del Gobierno tuvo que optar por atender a su electorado más conservador o al más moderado, y optó por el segundo. En el PP recuerdan que los análisis postelectorales constataron una deserción del voto menos radical en los comicios europeos de mayo y que las encuestas señalaban que el 40% de los simpatizantes del partido rechazaban el proyecto de Gallardón, un porcentaje que se disparaba hasta el 60 o 70% entre los jóvenes.

Los estudios del PP coincidieron bastante con el sondeo postelectoral europeo del CIS, que comprobó que los populares tuvieron una fidelidad de voto del 70% respecto a los comicios de cinco años antes. Casi el 30% de los votantes del PP se abstuvieron el 25 de mayo pasado y hubo pequeñas fugas entre los que acudieron a votar hacia UPyD, Ciudadanos, PSOE y hasta Podemos. Por definición ideológica, según el CIS, la abstención fue más pronunciada entre el votante del PP más moderado mientras que el más conservador fue menos crítico. Una conclusión a la que también llegaron los informes que hizo llegar el sociólogo Pedro Arriola a Rajoy y que diseccionó con preocupación la dirección del partido.

Cargando contenidos...

Rajoy, por tanto, tuvo que elegir entre dos decisiones malas y optó por la que considera que será menos mala para los intereses del PP.