La policía golpea por tercera vez las bases de reclutamiento de EI en España
Interior no descarta que el grupo planeara ahora atentados en Marruecos y Europa.
Agentes del Cuerpo Nacional de Policía trasladan al jefe de la célula detenido en Melilla.
Tercer gran golpe en España en solo seis meses a las redes de captación de Estado Islámico (EI), la organización terrorista que se ha apoderado de grandes áreas de Siria e Irak y que trata de implantar un califato mundial a base de asesinatos, decapitaciones públicas y limpieza étnica. Un éxito policial que provoca tanta satisfacción en el Ministerio del Interior como preocupación. Las continuas operaciones en Melilla para acabar con las células de reclutamiento y adiestramiento de muyahidines no parecen mermar la capacidad de los acólitos Abu Bakr al Baghdadi, que siguen manteniendo el deprimido barrio de la Cañada de Hidum de la ciudad autónoma y su vecina Nador en el epicentro de sus movimientos para buscar yihadistas para EI.
Una vez más, como en las dos anteriores operaciones de marzo y mayo, ha sido básica para los servicios de información de la Policía Nacional la colaboración de la Brigada Nacional de la Policía Judicial y de la Dirección General de la Vigilancia del Territorio Nacional marroquíes. La operación conjunta, coordinada por el juez de la Audiencia Nacional Javier Gómez Bermúdez, se saldó con la captura en Melilla del jefe de la célula, el español M. S. M., y otras ocho personas en Nador.
El grado de desarrollo de este grupo, según el Ministerio de Interior, era máximo, hasta el punto de que la policía asegura que la célula llevaba a cabo «actividades propias de una auténtica milicia terrorista» como entrenamientos físicos específicos y la adopción de férreas medidas de seguridad para eludir el control policial.
El grupo, en realidad, era una suerte de satélite de la peligrosa célula desmantelada por la policía el pasado 30 de mayo en la Operación Javer, en la que fueron capturados seis españoles listos para enrolarse en las filas de Estado Islámico. Aquel grupo, que envió 26 muyahidines a hacer la yihad entre otros lugares a Siria e Irak, estuvo liderada por Zakaria Said Mohamed, un ex militar profesional que desde hace solo unos meses se ha incorporado a Estado Islámico, donde adiestra a terroristas en el manejo de armas, explosivos y fabricación de bombas, después de haber militado en 2012 y 2013 en el Muyao (Movimiento para la Unicidad y la Yihad en África Occidental) en Mali. Zakaria Said Mohamed, quien formó parte del Regimiento de Ingenieros número 8, en Melilla, entre 2007 y 2010, es hermano del jefe del grupo desmantelado ayer.
M. S. M. usaba los contactos de su hermano para enviar muyahidines a Mali, como ‘campo de entrenamiento’ y paso previo antes de viajar, a través de Turquía, a Irak y Siria para entrar en las filas de Estado Islámico.
Temor
El Ministerio del Interior «no descarta» que algunos de los yihadistas captados por esta célula tras regresar de Siria e Irak se hayan encuadrado ya en células activas para la comisión de atentados tanto en Marruecos como en Europa, siguiendo las instrucciones de las organizaciones terroristas matrices de referencia».
También las autoridades policiales de Rabat apuntan la posibilidad de que los terroristas capturados en Nador, una vez retornados, intentaran atentar en su territorio o en España. El Ministerio del Interior marroquí aseguró que los detenidos allí, con un amplio historial delictivo para conseguir dinero para la yihad, a su vez, están relacionados con otras dos células desmanteladas en 2013 en esa ciudad autodenominadas ‘Tawhid’ (Monoteísmo) y ‘Muahidin’ (Monoteístas).
La policía española todavía investiga la relación de grupo ayer desmantelado en Melilla y Nador con el germen en la ciudad autónoma de las redes de captación de Estado Islámico en España, el español Mustafá Maya Amaya, detenido el pasado marzo. Este conocido agitador radical melillense había convertido la ciudad autónoma en uno de los principales centros de captación mundial de muyahidines.