Rajoy advierte a Mas de que no use «atajos» para una consulta encubierta
. . Alerta a Europa de que la proliferación de los nacionalismos secesionistas debilitará el proyecto común.
Mariano Rajoy advirtió ayer a Artur Mas que el empleo de «astucias, atajos y añagazas» no le van a servir para celebrar un referéndum encubierto el 9 de noviembre. El presidente del Gobierno no explicó si piensa emprender alguna acción legal para evitar la votación sobre la independencia de Cataluña, pero su ministro de Justicia fue más allá y dejó entrever que actuarán en los tribunales porque los últimos movimientos del Gobierno de Mas tienen aroma a «fraude de ley» y pueden ser impugnados.
El presidente del Gobierno como es norma en él cuando algún asunto o personaje le incomoda no citó ni una sola vez Artur Mas ni al proceso soberanista de Cataluña durante su discurso de apertura del curso académico en el Colegio de Europa en la ciudad belga de Brujas. Pero se le entendió todo. Rajoy sostuvo que dentro de la legalidad europea, pero también en la española, «no caben astucias ni atajos ni añagazas» para alcanzar objetivos situados al margen de la ley.
El presidente del Gobierno está convencido de que eso es justamente lo que hace Mas con la consulta informal del 9 de noviembre una vez que el Constitucional suspendió el referéndum independentista convocado para ese mismo día. El Gobierno, sin embargo, aún no ha decidido si va a tomar alguna medida legal para impedir que el sucedáneo de consulta tenga lugar.
El jefe del Ejecutivo aprovechó además su discurso académico en Brujas para incidir en «el riesgo» de la proliferación de los «nacionalismos secesionistas y excluyentes», como el catalán, al que no citó. Ante una propagación de este fenómeno, dijo, la Unión Europea podría «verse diluida y debilitada».