El soberanismo catalán se mantiene, pero no crece
Pese a la euforia de las últimas horas, el soberanismo catalán tiene motivos para la reflexión. El número de independentistas no crece, solo se mantiene. En definitiva, la familia no aumenta. Son los mismos, cifra arriba cifra abajo, que hace dos años. En las elecciones catalanas de 2012 entre CiU, Esquerra y la CUP sumaron 1,78 millones de votos. Los partidarios de la independencia en la votación del 9-N fueron 1,86 millones.
Apenas 80.000 personas más, una cifra que puede desvirtuarse con facilidad porque en el sucedáneo de consulta de este domingo votaron los mayores de 16 años y los extranjeros residentes, segmentos que no lo hicieron en esas autonómicas de hace dos años. Sin el sufragio de estos dos colectivos es probable que los números hubieran estado incluso más igualados.
La lectura de la secuencia histórica de los resultados electorales autonómicos en Cataluña refleja a que el soberanismo alcanzó su nivel más alto en votos en los comicios autonómicos de 2012. Pues bien, ese techo de 1,78 millones apenas se superó este domingo. Pero hay otro dato que avala también la tesis del estancamiento; en la última Diada, la de la ‘V’, participaron en las calles de Barcelona, según los datos de la Policía autonómica, 1,8 millones de personas. La misma cifra de votantes que respaldaron la independencia el 9-N. De donde se puede colegir que los votantes de las fuerzas soberanistas, los que participan en las manifestaciones y en las ‘diadas’ son los mismos que hace 24 horas escogieron la papeleta del doble sí.