Sánchez y Rajoy ahondan sus diferencias en el Congreso
Los socialistas optan por alejarse de cualquier hipótesis de pacto o coalición .
El presidente del Gobierno, Mariano Rajoy.
Ya no hay sutilezas ni insinuaciones. Pedro Sánchez no titubea al definir a Mariano Rajoy como «el presidente más retrógrado de la democracia», y el jefe del Ejecutivo tampoco duda en tirar de artillería para desacreditar al líder de los socialistas. La brecha entre uno y otro se agranda en una distancia que empieza a parecer insalvable mientras los aparatos de sus respectivos partidos hacen cuentas a un año de las elecciones.
Los socialistas son conscientes de que se juegan su propia supervivencia y optan por alejarse de cualquier hipótesis de pacto o coalición con el PP. Tanto que en la sesión de control del Congreso de ayer, Sánchez acusó al presidente de tener comportamientos franquistas. «A usted sólo le falta recuperar la frase de ‘la calle es mía’, los españoles conocen su historia», le espetó.
El PSOE ha optado por ubicar a Rajoy en un sector radical del espectro electoral, el de «la derecha más extrema de este país». «Le molesta la gente en la calle, pero vaya acostumbrándose porque es a donde les van a mandar a usted y su Gobierno a partir del año 2015», pronosticó Sánchez, convencido de que en un año la mayoría absoluta ya no servirá al PP para «acallar la realidad de España».
El presidente ha rechazado que la ley de seguridad ciudadana vaya contra la libertad de los españoles y ha contraatacado subrayando que el mayor «atentado» contra los derechos de los ciudadanos que ha habido recientemente en España fue el protagonizado por el Gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero debido a su política económica.
«Dejó a España al borde del colapso, del rescate, aumentó el desempleo en 3,4 millones de personas, dejó a España en recesión con un déficit público de más del 9% y miles de facturas sin pagar», ha explicado. Rajoy ha subrayado que lo que está haciendo su Gobierno es corregir todo eso.
Hacía tres semanas que no se producía el enfrentamiento directo entre ambos dirigentes y la espiral dialéctica crece. El presidente del Gobierno no se fía de Sánchez que, a su juicio, cambia de postura con frecuencia como ocurrió con la reforma de la Constitución pactada entre Zapatero y Rajoy. «Esto genera la sensación de que tiene usted una cierta confusión a la hora de tener un criterio sobre cualquier cosa», sentenció. En la estrategia de subrayar la inestabilidad del contrario, el jefe del Ejecutivo volvió a desprestigiar a Sánchez al compararlo con Alfredo Pérez Rubalcaba, que «tenía más tino».
No es la primera vez que Rajoy añora en público al ex secretario general del PSOE. Precisamente ayer, quien fuera vicepresidente del Gobierno agradecía irónico en la cena de Navidad de la Asociación de Periodistas Parlamentarios el «apoyo sobrevenido» de algunos.