El Supremo decide sobre las demandas de paternidad del rey Juan Carlos
El pleno de la Sala Civil analiza los dos escritos de supuestos hijos y los informes contrarios de la Fiscalía.
El Pleno de la Sala Civil del Tribunal Supremo estudiará hoy si admite a trámite las dos demandas de paternidad planteadas al rey Juan Carlos. Los 12 magistrados de la sala analizarán las demandas presentadas por Albert Solá Jiménez y la ciudadana belga Ingrid Jeanne Satiau, así como los informes desfavorables a la admisión de la Fiscalía.
El Ministerio Público reclama en ambos casos que no se admita a trámite al considerar que no existe el principio de prueba en las demandas de paternidad que exige el artículo 767.1 de la Ley de Enjuiciamiento Civil. Este artículo señala que «no se admitirá en ningún caso la demanda sobre determinación o impugnación de la filiación si con ella no se presenta un principio de pruebas de los hechos en que se funde».
Además, la Fiscalía rechazó por ilícita una prueba de ADN a don Juan Carlos para que sea confrontada por un antiguo perito del Cesid. Según la demanda que Solá Jiménez presentó en junio en la Audiencia Provincial de Madrid, que acabó remitiendo el caso al Supremo, esta prueba apoyaría la paternidad del rey con «una fiabilidad superior al 99,9%».
«Dicho documento, si bien no es reciente, llegó a manos de mi defendido hace escasas dos semanas proveniente de una persona cercana a él», añadía el escrito del abogado Francesc Bueno, para concluir que si esta prueba no fuera admitida debería realizarse otra y llamar como testigo al citado perito, que se identifica en el escrito con nombre, apellidos, dirección y número de colegiado.
Este medio de prueba es tildado de «meras hipótesis» por el fiscal José María Paz Rubio en su escrito, de 11 páginas, que señala que en este caso no se aporta un principio de prueba de filiación, que es lo que exige la doctrina de la Sala de lo Civil del Supremo para aceptar este tipo de demandas.
Por su parte, la defensa de la ciudadana belga aportó al Supremo una carta remitida a la Casa Real el 24 de abril de 2013 en la que esta mujer lamenta haber acudido a la vía judicial para solventar su filiación paterna y afirma haber sido presionada por Solá «y por los medios».