La presión de la UE obliga al Gobierno a abrir oficinas de asilo en Ceuta y Melilla
El Grupo Parlamentario Popular en el Senado va a introducir una enmienda al proyecto de Ley de Seguridad Ciudadana para incorporar, junto a la legalización de las ‘devoluciones en caliente’, una mención a la posibilidad de pedir asilo en unas oficinas que se crearán a tal efecto en los pasos fronterizos de Ceuta y Melilla.
Estos centros servirán, además, para responder a la reciente investigación abierta por la Comisión Europea sobre la aplicación del Derecho comunitario de los inmigrante por parte de las autoridades nacionales, y que podría acarrear sanciones si se demuestra que se vulneró la legislación comunitaria.
Uno de los principales defensores de la «legalidad» de las ‘devoluciones exprés’ hasta la fecha ha sido el ministro de Interior, Jorge Fernández Díaz. El mismo que ayer avanzó la creación de estas oficinas de asilo fronterizas como una respuesta explícita a Bruselas, donde no gusta la política migratoria española y la actuación de las fuerzas de seguridad en los pasos fronterizos.
Así, el ministro consideró que cuando se abran estos centros «quedará muy claro» que quienes intenten acceder a los enclaves saltando las vallas no serán, «en principio», refugiados ni tendrán derecho a la protección internacional. Una medida que tratará de prevenir los saltos de la malla metálica y las ‘devoluciones en caliente’.
Cobertura legal
En la práctica, la enmienda del Senado y las novedades que afectarán a la Ley de Extranjería introduce una nueva figura jurídica sólo aplicable a Ceuta y Melilla. Se dará cobertura legal a la entrega sobre la marcha a Marruecos de cuantos inmigrantes sean interceptados «mientras intentan superar, en grupo, los elementos de contención fronterizos para cruzar irregularmente la frontera».
Asimismo, el reglamento establece que las solicitudes de asilo «podrán formalizarse» en los lugares que se hayan habilitado para ello en los puestos fronterizos, y se tramitarán conforme a la normativa de protección internacional. Estas oficinas se inaugurarán en marzo, contarán con letrados e intérpretes y los interesados podrán formalizar su petición siguiendo el llamado procedimiento en frontera.