El PP afirma que la crisis del PSOE indica que Rajoy es un «estratega»
Hay un componente que a menudo se olvida en política, los estados de ánimo. Todo puede variar en 24 horas, y el mismo Mariano Rajoy, que hace unos días desesperaba con «sus tiempos» a los populares, ahora se ha convertido para muchos en el partido en un «estratega». Nada ha cambiado.
El PP sigue sin candidatos para las elecciones en dos de sus plazas más importantes, Madrid y Valencia. Pero la crisis desatada en el gran adversario socialista ha llevado a muchos dirigentes a celebrar que el jefe del Ejecutivo se mantenga hermético y no haya propuesto nombres que puedan agotarse en el fragor de la batalla.
La estrategia que se le presupone al presidente, en realidad, no es tal. Se trata de la misma manera de actuar de siempre. Va en el carácter de Rajoy. Su paciencia o inacción, según a quién se pregunte, a veces le hace ganar, a veces perder. En esta ocasión, sin embargo, el PP calibra las posibilidades de pescar en aguas revueltas y ve con buenos ojos poner sus opciones a resguardo.
«Es de libro», respaldan fuentes populares. La dirección del partido no tiene «ninguna prisa» en nombrar candidatos y desde la cúpula reiteran aquello de que «cuando los demás se están cociendo, hay que dejar que se cuezan». Los veteranos en las lides de las campañas electorales sostienen que «las divisiones internas se pagan siempre en las urnas» y que, por lo tanto, los socialistas van a encontrar en su conflicto el principal obstáculo en los comicios de mayo. «Allá ellos», celebraba esta semana que ya acaba un dirigente del Partido Popular.