ELECCIONES 2015
Rajoy aparta a González de la carrera electoral e impone a Cristina Cifuentes
Esperanza Aguirre será la candidata del PP a la Alcaldía de la ciudad de Madrid.
Esperanza Aguirre y Cristina Cifuentes han sido las elegidas por el PP.
Las ocho horas que el Comité Electoral Nacional estuvo ayer reunido para cerrar una por una las listas de cada territorio anticipaban que, esta vez, Mariano Rajoy no iba a dejar que las aguas se calmaran antes de tomar una decisión sobre las vidriosas candidaturas de Madrid. Sin anuncios ni anticipos, ni convocatoria del órgano regional correspondiente, el líder del PP resolvió liquidar el conflicto abierto en la comunidad apartando a Ignacio González de la carrera electoral e imponiendo como sustituta a Cristina Cifuentes, la delegada del Gobierno en la región que en los últimos días se había mostrado dispuesta a asumir lo que el partido hubiese reservado para ella.
Ni la gestión de la crisis, ni las protestas sociales, ni el conflicto del ébola. Han sido las sospechas sobre un intento de González de tapar el caso de su ático en Estepona y las acusaciones de chantaje entre el dirigente madrileño y la policía las que han terminado de llevarse por delante las posibilidades de quien aspiraba a encabezar la lista de los populares en las elecciones de mayo. El presidente autonómico había reiterado en los últimos días, una y otra vez, su voluntad de probar por primera vez en las urnas para repetir en el Ejecutivo. Y hoy lamentó que «una campaña orquestada haya condicionado la decisión sobre la candidatura».
Lo cierto es que el hermetismo del jefe del Ejecutivo, sus silencios, la falta de respaldo de Moncloa y la dirección del PP a González han sido esta semana las señales de que el presidente no iba a apostar por quien Esperanza Aguirre ha puesto siempre la mano en el fuego. De hecho, la presidenta del PP madrileño volvió a salir a defender a su persona de confianza el pasado miércoles cuando el partido regional, con ella a la cabeza, decidió cerrar filas con González y mandar un mensaje unitario a Rajoy.
En este escenario entra Cifuentes. Su perfil, sin escándalos previos y conocido en la región, ha terminado por encajar en una fórmula que, sin embargo, los populares no creen que vaya a resultar ganadora. Fuentes del partido en la comunidad dan por perdido el Ejecutivo autonómico. En Madrid es probable que se produzca una de esas victorias amargas a las que tendrá que hacer frente el PP en lugares donde la mayoría simple no será suficiente para formar Gobierno. Así que la apuesta no es en absoluto arriesgada.
La pieza clave en la lucha electoral será, sin duda, Esperanza Aguirre, a quien, a pesar de sus desencuentros y diferencias con ella, Rajoy ha dado la oportunidad de tratar de hacerse con el ayuntamiento. Es la ficha segura para movilizar al electorado del PP cuando la izquierda está comprometida con diversas opciones que han ido surgiendo. «Me inclinaré por quien crea que va a ganar», advirtió en Navidad el presidente del Gobierno. Y en unos meses comprobará si ha acertado o si se multiplican sus quebraderos de cabeza con la «lideresa» que presume de meterse en todos los charcos.