Rajoy reclama unidad ante el fin de ETA y Urkullu solicita una nueva política de Estado
Los presidentes coinciden en la inauguración del Centro Memorial de Víctimas del Terrorismo.

Rajoy descubre la placa conmemorativa.
El presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, reclamó ayer una «unidad sin fisuras» a todos los demócratas ante el fin de ETA, un nuevo tiempo ante el que el lendakari, Íñigo Urkullu, abogó por tener «altura de miras y poner en común una nueva política de Estado».
Rajoy y Urkullu han coincidido en Vitoria en la presentación del proyecto del Centro Memorial de Víctimas del Terrorismo, que se ubicará en la antigua sede del Banco de España y que pretende preservar y difundir los valores democráticos y éticos que representan las víctimas y mantener viva su memoria.
Ambos han descubierto una placa conmemorativa y han participado en la jornada ‘Memoria y Víctimas del Terrorismo. La Mirada de la Víctima’.
En su intervención, Rajoy ha defendido la firmeza frente a ETA y ha considerado que, si hay una política de Estado en España que exige unidad y continuidad, esa es el homenaje imperecedero a las víctimas y la preservación de los valores de dignidad y justicia que encarnan.
Para él, el de ayer era un día importante para la memoria de las víctimas, porque el nuevo centro va a asegurar, «sin falsas equidistancias, que los terroristas no se van a adueñar de un relato que sólo pertenece a las víctimas».
El presidente se ha referido también a la amenaza del terrorismo yihadista y a los atentados recientes en Túnez o París para subrayar que, desgraciadamente, no se puede hablar del terrorismo como de un fenómeno del pasado.
«La amenaza no cesa. Hay que estar preparados y vigilantes, y, sobre todo -ha precisado-, debemos seguir levantando piedra a piedra la unidad de los demócratas, mantenernos unidos sin fisuras, movilizar nuestros recursos sin reservas y fortalecer la cooperación internacional sin excepciones».
Por su parte, Urkullu ha confiado en que este centro sea «el primer paso de un nuevo ciclo de cooperación y acuerdo», porque «pasar de la coexistencia a la convivencia demanda comunicación».
El lendakari ha argumentado que, tras cinco años sin asesinatos de ETA y más de tres desde que la banda terrorista anunciara su cese definitivo, se ha abierto un «nuevo tiempo» que es «una oportunidad para consolidar la paz y fortalecer la convivencia».