Rajoy será candidato del PP pese a una deblacle en las elecciones autonómicas
El presidente busca acallar las críticas internas y avanza que no hará cambios en la dirección del PP antes de las generales. El líder socialista dedicará varios días a dar mítines en Andalucía donde goza de la misma simpatía que Díez.
El presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, ayer durante un desayuno informativo.
Estaban todos reunidos en el mismo salón, en el mismo desayuno informativo. La vicepresidenta, varios ministros del Gobierno y la dirección nacional del PP. Suficientes testigos para que Mariano Rajoy decidiera avisar a quienes cuestionan dentro de su partido su modelo de liderazgo y la manera en la que la cúpula popular ha gestionado una legislatura complicada en lo político. Nada se alterará tras el 24M, pase lo que pase en las elecciones autonómicas y municipales.
Esa fue ayer la advertencia del jefe del Ejecutivo. Aunque haya sangría de votos o pérdida de poder territorial, no cambiará caras en la dirección. Tampoco se replanteará su candidatura a las generales. «Sí, sí, yo quiero ser el candidato y confíen en mí, les irá bien», sugirió Rajoy a los asistentes tratando de zanjar también las especulaciones sobre su sucesión.
Fuentes del PP insisten en el convencimiento de que si los sondeos no se equivocan y en mayo la caída en porcentaje de voto es tan pronunciada, el presidente se verá obligado, si no a reemplazar personas de su confianza, sí a reforzar Génova, como se conoce a la dirección del partido, con la figura de un coordinador o alguna opción similar. También el entorno de Rajoy es consciente de la atención que merecen las directrices desde la sede central, que en las filas populares sienten que no llegan.
En público, sin embargo, el jefe del Ejecutivo hace oídos sordos a las demandas internas. Sean primera fuerza, ganen o pierdan, no tiene intención de introducir modificaciones, aunque si la tuviera «tampoco lo diría», ni de abrir periodos de reflexión, como planteó uno de sus barones de confianza, el presidente gallego Alberto Núñez Feijóo, en caso de que PSOE o Podemos superen al PP en votos, escaños y concejales. «Háganme caso», reclamó con sorna Rajoy ante un público que se lo puso fácil al presidente con risas y aplausos durante los 32 minutos que duró el coloquio. «El PP está bien», aseveró tras confesarse «muy orgulloso» de su partido. «Confíen en mí, les irá bien», dijo.