El asesino de Adriana Nasini tenía cuchillos, hachas y un machete en casa
No solo una trituradora con «restos de sangre y restos de carne y óseos». Los atestados de la Guardia Civil incluidos en el sumario sobre el asesinato de la ciudadana argentina Adriana Giogiosa Nasini revelan que su presunto verdugo, Bruno H.V. guardaba en el sótano de la casa en el que supuestamente la mató y descuartizó lo que el juez describe como un verdadero arsenal de «instrumentos de carnicería»: un maletín con un cuchillo, un «machete de carnicero», otro «cuchillo de caza» y diversas hachas.
El levantamiento del secreto del sumario sobre la desaparición de Giogiosa ha permitido conocer otros detalles sobre la investigación, tales como el hecho de que el supuesto homicida dejó en el sótano un guante de látex con joyas de la mujer argentina manchadas de sangre, su pasaporte, las llaves de la víctima y la documentación de su vehículo. Además, los funcionarios encontraron en ese garaje dos preservativos, uno abierto y otro sin abrir y bolsas con material de limpieza.
Los restos se corresponden al 99,9% con el perfil genético de Adriana Giogiosa.