Cospedal llama al PP a hacer frente al voto de castigo que sufrirá el partido
La dirección de la formación confía en que el revés el 24M no repercuta en las generales.

María Dolores de Cospedal durante un acto político de su partido ayer en Avilés.
La dirección nacional del PP ha pedido redoblar esfuerzos, la implicación absoluta de todo el partido en la campaña para las elecciones municipales y autonómicas del próximo 24 de mayo porque no hay margen para el menor despiste. Primero, porque están en juego ayuntamientos, gobiernos regionales, la paz interna de un partido en el que se ha activado el debate sucesorio y la fortaleza del PP como proyecto. Y segundo, porque desde la cúpula alertan sobre el inevitable voto de castigo que sufrirán los populares en estos comicios. Los dirigentes se vuelcan, por ello, en contrarrestar la percepción generalizada de que es el momento de sancionar en las urnas los incumplimientos electorales, los recortes económicos y los escándalos de corrupción. Ayer fue el turno de la secretaria general.
«Algunos dicen que da igual votar al PP que a otras opciones y que hay que castigar a los que nos hemos sacrificado como partido por el bien de España, pues no da igual», advirtió María Dolores de Cospedal en su visita a Avilés. En las próximas tres semanas el discurso del partido no variará. Se trata de apuntalar la gestión del presidente del Gobierno, que pasará las dos semanas de campaña visitando las comunidades en liza, y preparar el terreno para las generales, que «nada tienen que ver», a juicio de la dirección, con los comicios de dentro de tres semanas. De hecho, confían en obtener mejores resultados a finales de año.
Con ese objetivo, el PP se centra en dibujar un país en el que «lo peor ha pasado» y es la hora de aprovechar «la increíble ola de crecimiento que está llegando» y dar una nueva oportunidad a los populares que sólo se encontraron «palos en las ruedas» y «piedras grandes en un camino empinado». «Nadie nos ayudó», lamentó Cospedal que acusa a los socialistas de llevar el «despilfarro» y la «ineficacia» en su tarjeta de presentación, y a Ciudadanos, de ofrecer a los españoles programas electorales hechos «de encargo» y candidatos de otros partidos que «han cambiado de camiseta».
De hecho, la número dos del PP llamó a contrarrestar propuestas y en las de la formación de Albert Rivera encontró puntos de discrepancia como la legalización de las drogas o el cuestionamiento que plantea Ciudadanos de las inversiones en ferrocarril de alta velocidad. Además, distinguió a su formación de aquellas que piensan en «con quién pactar o de quién ser bisagra». «Estamos viviendo un catálogo de demagogia como nunca antes en España, un acoso y derribo de la responsabilidad política y una carrera de oportunistas que quieren atropellar lo más importante de un país, que es la confianza de los españoles», aseveró la secretaria general.