A la tercera tampoco será la vencida para Díaz cuya investidura se hace esperar

Fracasan las negociaciones para que la socialista tome posesión como presidenta de la Junta de Andalucía.

Publicado por
cecilia cuerdo | sevilla
León

Creado:

Actualizado:

La investidura de Susana Díaz tendrá que esperar al menos dos semanas más. Ciudadanos e IU se han unido a Podemos y votarán en contra de su designación como presidenta de la Junta de Andalucía en la votación de hoy, la tercera. Argumentan que el PSOE sigue sin da respuesta a sus peticiones y «no aporta nada nuevo», aunque la tesis de los socialistas es que los nuevos partidos se han dejado «embaucar» por el «abrazo del oso» del PP, al que acusa de encabezar el «bloque del no a Andalucía».

Todos los partidos tienen puestas sus miras en las próximas elecciones autonómicas y municipales, cuyos resultados y las alianzas que se deriven pueden acabar facilitando la investidura. Los socialistas pensaron en un primer momento que el resto de formaciones se «retratara» en plena campaña votando juntos y bloqueando la formación de un nuevo gobierno, aunque abandonaron su intención de convocar votaciones cada 48 horas porque de rebote la estrategia quemaba a la propia Díaz. Por eso, no dejó de causar sorpresa que se convocara una nueva votación en plena campaña, cuando no se había dado ningún nuevo paso a favor del acuerdo, por lo que todo apunta a que no se producirá una nueva votación hasta después del 24-M.

Las reuniones en estos días han terminado por confirmar esta teoría. «Hemos escuchado más de lo mismo», dijo ayer el secretario de Organización de IU, Toni Valero, y añadió que «no se modifica ningún elemento» de lo que IU considera un «giro a la derecha» de una candidata «instalada en la ambigüedad para conseguir el apoyo de la derecha económica y política».

En la misma línea se pronunció el vicesecretario general de Ciudadanos, José Manuel Villegas, quien subrayó que tampoco se termina de concretar la firma del pacto anticorrupción. «Si se firma un pacto, es para cumplirse, y el PSOE tendrá que decir cómo piensa cumplirlo», insistieron, recordando que el escollo, como lo calificó el líder nacional Albert Rivera, sigue siendo el cumplimiento del punto que impide tener imputados por corrupción sentados entre sus filas. Es decir, la marcha del ex presidente Manuel Chaves. «Nadie» entendería un pacto con «privilegios» para alguien, «según quien, según como te llames y si has sido presidente», dijo ayer mismo Rivera en Santander, «eso no lo entenderían ni siquiera los votantes del PSOE».

Cargando contenidos...