Este barrio es una ruina
Los vecinos de La Inmaculada piden a José Antonio Diez limpieza, seguridad y más zonas verdes y deportivas.

Diez comprueba el estado del único parque infantil del barrio de La Inmaculada.
El candidato a la Alcaldía de León, José Antonio Diez, centró ayer parte de su campaña electoral en pasear por las calles del barrio de La Inmaculada, una zona en la que viven 200 vecinos. Las calles están vacías. A las 18.00 horas el candidato inicia su recorrido desde la parroquia de la Purísima. Allí le esperan una representación de la asociación de vecinos de La Inmaculada que se quejan de que a los buzones de las casas no han llegado ni el programa electoral ni la agenda con sus visitas. El carro con la publicidad también se retrasa. Más abajo, la policía local ha parado en un control al conductor que pasea la foto y el mensaje grabado con sus promesas electorales. No tarda en aparecer.
La tesorera, Amparo Vega, pone al día al candidato de las deficiencias de un barrio que se ha quedado sin espacios verdes para la gente más joven. «Lo que fue el campo de fútbol está cubierto de maleza, no se cuida. El otro día mataron dos culebras bien grandes». El candidato escucha y se acerca a la zona señalada. Al lado de las ruinas de lo que fue una escuela y los vestuarios del campo, la hierba cubre lo que en principio estaba pensado para una zona deportiva. Está abandonada. «Si al final no puede ser un campo de fútbol algo podrá ser, como un espacio biosaludable, una zona verde para el disfrute de los vecinos. Se ve que no se han preocupado por el barrio».
Diez pisó arena. La del parque infantil junto a la parroquia. Un espacio que nadie utiliza. Inseguro y sucio. Los vecinos piden otra zona infantil más céntrica, no tan alejada del centro cívico. «En esta zona hay espacio suficiente», reclaman. La presidenta de la asociación de vecinos Cantamilanos sale de misa para saludar al candidato.
Los representantes de los vecinos comentan que en el último mes se han producido cuatro robos en el barrio. «Eso pasa últimamente porque antes no había robos».
La comitiva reparte bolígrafos y propaganda. Poca porque apenas hay vecinos en la calle. Diez dedica unos minutos a dos hombres. Son miembros de la Asociación Colombófila. Preparan a las aves para su viaje a Cabo San Vicente. Trescientas palomas regresarán a León en menos de seis horas. «Tienen un instinto natural», dicen los aficionados.
Diez saluda a una vecina que descansa en la terraza de su cada: «Tienes mi voto», le dice.
Otra familia sale de casa en ese momento. «No queremos propaganda. Bolígrafos sí, aunque no vayamos a la escuela».
El itinerario acaba en las inmediaciones de Espacio Vías. Antes, por la mañana, Diez recalcó su compromiso con la atención social, la sanidad universal y la atención a la dependencia. Visitó las instalaciones de la Asociación Leonesa de Esclerosis Múltiple, Aldem, donde elogió de nuevo la asistencia que prestan todas las asociaciones de enfermos.
Recordó que si sale elegido alcalde, intentará ser garante de la mayor colaboración posible con estas asociaciones y además tratará de poner en marcha nuevas vías de colaboración mediante el apoyo del voluntariado.