LOS OBJETOS PERSONALES GLORIA MERAYO cANDIDATA DEL PP A LA ALCADÍA DE PONFERRADA

«Tenemos la obligación de hacer que los vecinos sientan suyo el Ayuntamiento»

Abogada, especialista en asesoría jurídica de consumo, madre y ahora también candidata del PP a la Alcaldía de Ponferrada. Gloria Fernández Merayo regresa a la política activa tras una parón de más de una década —fue concejal del PP en Bembibre entre 1995 y 2003 y portavoz en el Consejo Comarcal durante tres años. Su tabajo en el turno de oficio la ha acercado a la realidad social de la ciudad y reivindica el espíritu del 78, el del consenso.

La candidada del PP a la Alcaldía de Ponferrada, Gloria Fernández Merayo.

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MARÍA J. ALONSO | PONFERRADA
Ponferrada

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—En 2003 abandonó la política activa y se centró en su trabajo como abogada. ¿Ha cambiado mucho la escena política desde entonces?¿Cómo afronta esta nueva etapa?

—Ha cambiado la política y he cambiado yo. Me veo con mucha más serenidad, mucho más aplomo, mucha más experiencia. La experiencia de la vida, porque durante todos estos años me he dedicado a mi vida profesional y eso es muy sano. Es muy sano que el político tenga contacto con la realidad. Durante estos años que me he centrado en mi familia y en mi profesión y he podido ver, trabajar y disfrutar de la vida de cualquier persona. Además, en estos últimos años he tenido contacto estos con la crisis muy de cerca porque me apunté al turno de oficio. Estoy en contacto con las capas más necesitadas de la sociedad, con la gente a la que desahucian, con la gente que pierde su trabajo, con las mujeres maltratadas... y todo eso te hace tener una visión de la ciudad y de la vida. No es la cara más agradable pero sí más valiente.

—¿Y eso le ha ayudado a la hora de desarrollar su programa electoral?

—Eso me ha ayudado y eso me decide también a aceptar la propuesta del presidente Herrera, que me ha dado la oportunidad de trabajar por mi ciudad y por mis vecinos y de arreglar las cosas o de intentarlo al menos.

—Cambio es la palabra que más se está escuchando en esta campaña. ¿Hay cambio en el PP?

—El cambio empieza por nuestro propio partido. Ya estamos cambiando. A mí me han encargado una renovación y es lo que estoy haciendo. Hay que renovar el partido, hay que renovar las instituciones porque sino van a ser los ciudadanos los que nos renueven a nosotros a la fuerza. Yo entiendo que un partido político no puede ser una estructura ajena a la sociedad, tiene que ser parte de ella. Hay que cambiar la manera de entender la política pero cambio no quiere decir ruptura. Yo me considero heredera, me considero orgullosa del cambio del 78. Por eso soy defensora al mil por cien de los pactos, porque llevo más de 21 años pactando en el juzgado. Entiendo que siempre es mejor un arreglo que un buen pleito y esa máxima la llevo a la política. El Ayuntamiento no es de los políticos, es de todos los vecinos que pagamos nuestros impuestos y tiene que abrirse a los ciudadanos.

—Peso esa no es la visión que tienen los ciudadanos.

—Tenemos la obligación de hacer que los ciudadanos sientan que el Ayuntamiento es suyo y abrir canales de participación. Pero si en la era de Internet yo puedo comunicarme con Bruselas, con el Congreso de los Diputados, con la Cámara de Comercio de Barcelona... ¿Cómo no va a poder un ciudadano de Ponferrada comunicarse con su Ayuntamiento y obtener respuesta?. El Ayuntamiento va a estar abierto física y virtualmente a los ciudadanos porque todos somos Ponferrada. Y ahí reivindicó el espíritu del 78, reivindico el consenso. Hay que pactar, con mayoría y sin mayoría. Es más, me parece que desde la mayoría absoluta todavía es más obligatorio.

—¿Con quién estaría dispuesta a pactar entonces? Ciudadanos podría ser una opción.

—Quiero dejar claro que Ciudadanos no es la marca blanca del PP, es la marca de ellos mismos y, en todo caso, una marca empresarial. La candidata de esta formación ha reconocido que la dirección de su partido le ha prohibido pactar con el PP en Ponferrada, que no nos van a dar el apoyo para lograr la Alcaldía. Entonces ahí yo sí que hago un llamamiento a todos los votantes del PP hace cuatro años. Yo sé que la gente está enfadada, yo he estado enfadada, a mí hay cosas de mi partido que no me han gustado, pero nuestro proyecto actual es el mejor para sacar a Ponferrada de la situación en la que está.

—Entonces ¿es Ciudadanos el ‘enemigo’ a batir?. Es el que más votos os resta.

—Yo no salgo a estas elecciones con ningún enemigo. Todo el mundo tiene derecho a presentar su proyecto. Yo digo que el mío es el mejor porque es el único que lleva propuestas concretas. Yo he hablado de Cylog, de Ponferrada centro comercial abierto, de ofertar suelo industrial en buenas condiciones, de hacer de Ponferrada y del Bierzo la Rioja del Noroeste porque creo firmemente en ello. Porque defiendo todos y cada uno de los puestos del carbón con uñas y dientes, pero no se pueden defender sólo los intereses de un sector.

—¿La baza del PP es, entonces, la experiencia?

—Sí. No podemos hacer experimentos a estas alturas. Si votan a Gloria Fernández Merayo saben quien va a ser la alcaldesa de Ponferrada y saben que voy a ir a donde haga falta y me voy a dejar la piel en ello. Pero si votan a otros partidos, ¿quién va a ser el próximo alcalde?¿Vamos a tener experimentos como el de hace dos años?. Lo que hace falta es estabilidad, experiencia, llevar un buen equipo, tener apoyos y saber en dónde tienes que pedir los apoyos. Yo sé que voy a tener el apoyo del presidente Herrera en Valladolid, que voy a tener el apoyo en Madrid, que voy a tener el apoyo en Bruselas... Sé que a veces puede haber decisiones enfrentadas, como en el tema del carbón, pero para mí lo primero es Ponferrada y esa fue una de las condiciones que puse. Sólo puse dos.

—¿Cuáles?

—Primero, como le digo, soy muy reivindicativa, lo he sido siempre y mi compromiso es con Ponferrada. Y después, que para mí esto es un viaje de ida y vuelta, yo no soy política profesional. No me veo de política toda la vida porque a mí me gusta mi profesión, me gusta ser abogada.

—Se ha referido en varias ocasiones al apoyo que tiene en administraciones superiores. Pero eso se puede volver en su contra si se echa la vista atrás y se comprueba la de veces que Junta y Gobierno central han frenado proyectos para Ponferrada y el Bierzo.

—También es que las cosas hay que saber pedirlas. Vengo de un ámbito profesional en el que es importante dejar los temas personales y las fobias y las filias a un lado. Hay que saber pedir las cosas, insistir y saber dónde hay que ir a pedirlas. Yo no digo que tenga una varita mágica, lo que sí le digo es que voy a estar desde el minuto uno trabajando para que a Ponferrada vengan empleos, para meterla en los grandes proyectos europeos. No podemos estar solos, estamos en un mundo globalizado. Cerca del 70% de las decisiones que nos afectan en el día a día vienen y se gestan en Bruselas. Un alcalde tiene que saber moverse, también con los parlamentarios europeos. Mire, lo que está claro es que la forma de hacer política tiene que cambiar, no podemos continuar en lo mismo ni esperar que algo cambio si siempre hacemos lo mismo.

—¿Eso es una crítica al actual alcalde?

—El señor Folgueral dice que tiene el proyecto de continuar, pero es que no podemos continuar así. El principal problema que tenemos hoy en día en Ponferrada es como estamos. Qué proyecto es decir más de lo mismo. Continuar sin recoger la basura todos los días en barrios como Flores del Sil, continuar con negocios cerrándose cada día, continuar sin hacer gestión... En este sentido, me gustaría saber qué opinan de la gestión de Folgueral en los dos últimos años el resto de candidatos. Quisiera saber si la señora Ángela Marqués opina que ha hecho una buena gestión dado que no he oído ninguna crítica de su parte.

—Hay que cambiar el rumbo. ¿Con qué proyectos?

—Pues mire, el Cylog. Hay que sacar adelante el Cylog, meterlo en el Corredor Atlántico que va desde la costa de Portugal hasta Dinamarca. Y también la industria agroalimentaria va a ser uno de los puntales fundamentales de la economía de nuestro municipio y de la economía del Bierzo. La Rioja vive de la agroalimentación y el turismo, tiene la segunda renta per cápita más alta y es la comunidad con menos paro de España.

—¿En qué esta fallando entonces el Bierzo?

—En que hay que potenciar el sector, hay que ordenarlo. Quiero hacer de Ponferrada y del Bierzo La Rioja del Noroeste. Lo que no se puede hacer es esperar a que algo cambie si siempre hacemos lo mismo. Hay que empezar a pensar de otra manera, defendiendo el carbón hasta la última gota y hasta el último esfuerzo, sí, pero sin despreciar otros sectores. Mi petición del grado de Enología va por ahí y, en este sentido, apuesto por la universidad en el Bierzo como un revulsivo. Para mí la misión de un alcalde es la de contactar, pedir dinero, proyectos, ayudas... Hay que conseguir que vengan empresas de fuera de Ponferrada y ofertar suelo en buenas condiciones. Hay que fomentar también la exportación de nuestras empresas.

—Para ejecutar proyectos hay que tener presupuesto. Hablemos de cuentas. ¿Es partidaria de hacer una auditoría del Ayuntamiento de Ponferrada?

—Yo he sido concejal de Hacienda y portavoz en el Consejo Comarcal, he estado muy cerca de las cuentas y le digo que tenemos unos funcionarios muy buenos. Me fío mucho de los servicios de intervención y los servicios de cuentas y soy partidaria de luz y taquígrafos. Rendir cuentas no es malo. Por eso vamos a crear un registro público de convenios urbanísticos, para que todos los vecinos puedan ver qué convenios hacemos, cómo los hacemos, qué solares tiene el Ayuntamiento... Ya es hora de recuperar la transparencia y volver a meter a Ponferrada en el Programa de Transparencia Internacional. (...) De lo que sí hay que rendir cuentas euro a euro es de lo que se ha hecho en el Mundial de Ciclismo, porque se ha gestionado muy mal.

—De ser elegida por los ciudadanos, será la primera alcaldesa de Ponferrada. Tres de los partidos mayoritarios llevan al frente a una mujer en la capital berciana. ¿Es el tiempo de las mujeres?

—Sí que es el tiempo de las mujeres, no entendiéndolo como una competición o un desvalor de los hombres, pero sí que es verdad que las mujeres tenemos la sensatez, estamos acostumbradas a llevar nuestra casa, a atender a nuestros mayores, a atender a nuestros hijos, a trabajar, a conciliar... Estamos pactando con nuestros padres, con nuestros hijos.... Hay que llevar la normalidad de la calle al Ayuntamiento y las instituciones. Pero si hoy en día en la calle hay periodistas, hay farmacéuticas, hay peluqueras, hay médicas, hay conductoras de autobús... ¿Cómo no va a haber una alcaldesa en Ponferrada?. Tiene que haber una alcaldesa en Ponferrada y va a haber una alcaldesa en Ponferrada, una alcaldesa para todos los vecinos, para todos, para los que me votaron, para los que no me votaron, para el que se abstuvo, para el que votó a otras opciones.

—Usted tiene un importante arraigo familiar. ¿Está preparada para lo que viene? Quizás para relegar a su familia a un segundo plano.

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—Yo creo que no hay porqué relegar a la familia a un segundo plano. Una de las cosas que toca este siglo XXI es la conciliación. La familia es importante, pero es importante mi familia y la familia de todas las trabajadoras. La vida es muy larga y la política es algo de ida y vuelta. Mi familia, mis vecinos, mis amigos son los que me ayudan a tener los pies en la tierra. No puede haber un alcalde situado a 200 metros sobre el suelo, en su sillón, viendo la vida pasar, viendo como Ponferrada se hunde y diciendo qué pena me da. El alcalde se tiene que remangar y sacar la ciudad adelante. Yo voy a ser esa alcaldesa.