Beiras enfría un posible pacto de las mareas gallegas con Podemos
El líder de Anova aboga por una convergencia del partido morado e IU.
Iglesias y Beiras, a primeros de mes en La Coruña.
El histórico líder de la izquierda gallega Xosé Manuel Beiras enfrió ayer la posibilidad de que las mareas ciudadanas que en las municipales triunfaron en ciudades como La Coruña, Santiago o Ferrol se integren en las listas de Podemos de cara a las próximas generales.
El político gallego, de 79 años, insistió durante una intervención en el curso de verano de Izquierda Unida (IU) en una idea que ha repetido a lo largo de las últimas semanas: «Pablo Iglesias no puede pretender ser el gallo del gallinero». Para Beiras cualquier alianza de izquierda debe darse en igualdad de condiciones y con respeto a las singularidades de cada una de las fuerzas que se integren en ella.
El líder de Anova, principal formación que integra las mareas, valoró que la mejor opción de cara a los próximos comicios es la convergencia entre IU y Podemos, una convicción que vino a añadir más presión a la dirección del partido morado para que acepte un acuerdo con la formación de Alberto Garzón y Cayo Lara. No obstante, Beiras destacó que cualquier pacto entre ambas fuerzas debe sustentarse sobre un proyecto en común y no en base a «exploraciones demoscópicas» que otorguen más o menos escaños a una candidatura de unidad. Y ese proyecto común, concluyó, debe tener como primer objetivo «acabar con el régimen de la segunda restauración borbónica».
Iglesias viajó a principios de julio a Galicia donde se entrevistó con Beiras y con la líder de Esquerda Unida Yolanda Díaz para sondear la posibilidad de formar listas conjuntas al estilo de las que el eurodiputado quiere elaborar con Compromís en la Comunidad Valenciana o con Iniciativa en Cataluña. Las tres comunidades son claves para Podemos porque en caso de lograr cerrar las alianzas que persigue las encuestas apuntan a que lograría multiplicar sus apoyos en estos terrirorios.
Junto a Beiras estuvo en el curso de verano Juan Carlos Monedero en representación de Podemos. El profesor de Ciencia Política inistió ayer en lo que ya dijo durante el debate que mantuvo el lunes con líderes de la izquierda partidarios de la unidad como Garzón o el ecologista Juan López de Uralde. «Hay gente que sin duda alguna está hablando de construir un frente de izquierdas porque sabe que eso no es ganador», dijo para defender la teoria de la dirección de su formación de que Podemos obtendría peores resultados electorales si renuncia a su marca y accede a presentarse de la mano de IU.
A pesar de mantener su rechazo absoluto a una candidatura de unidad popular, desde Podemos se rebajó ayer la tensión que mantiene con IU después de que Iglesias acusase el sábado a esta formación de chantajearle con la amenaza de restarle medio millón de votos si no accede a integrarse en una gran coalición de izquierda.
El responsable del área económica, Nacho Álvarez, negó que su partido sea víctima de un chantaje y, al contrario de lo manifestado por su jefe de filas, se limitó a hablar de «emplazamientos públicos» para que Podemos se sume a una plataforma de izquierda. Frente a estos llamamientos, Álvarez opinó que «Pablo Iglesias y Podemos constituyen las herramientas de cambio, pero no quiere decir que sean las únicas, ni en solitario». Pero aunque Podemos está abierto al diálogo con otras fuerzas, el responsable económico repitió que su formación mantendrá su hoja de ruta. Ésta consiste en presentarse a las generales con su marca y admitir en sus listas a personas de otros partidos o movimientos que quieran concurrir a los comicios bajo el paraguas de Podemos y el liderazgo de Iglesias.