Imputa a Matas por intentar amañar la mayor adjudicación pública de Baleares
El juez Castro también cita para septiembre al presidente de OHL.
El ex presidente balear Jaume Matas.
El futuro judicial del ex presidente balear Jaume Matas sigue nublándose. A la veintena de causas judiciales en las que está involucrado, se suma desde ayer la imputación por tratar de amañar la adjudicación de la construcción del hospital Son Espases en Palma por un presupuesto inicial de 780 millones de euros, la mayor obra pública jamás emprendida en el archipiélago.
El juez de Instrucción número 3 de Palma, José Castro, le cita a declarar como imputado para septiembre junto a otras siete personas, entre ellas el presidente de OHL, Juan Miguel Villar Mir, la constructora que supuestamente participó en el amaño, que finalmente resultó frustrado.
Castro ha tardado sólo unos días en admitir a trámite la querella presentada por el fiscal anticorrupción Pedro Horrach contra estas ocho personas, a las que acusa de prevaricación continuada, falsedad documental y fraude a la administración pública en la adjudicación de Son Espases.
Horrach, que llevaba un año ya investigando este concurso que ya fue analizado en una comisión del Parlamento balear a principios de este año, cree que diversos responsables del gobierno autonómico, con Matas a la cabeza, se compincharon con OHL para la adjudicación de la construcción del centro. Para el representante del Ministerio Público, no cabe duda de que todo el concurso «fue manipulado y pervertido por orden de Jaume Matas, quien ostentaba un control absoluto sobre el mismo». Es más, que fue el propio Matas quien ordenó que se cotratara a la consultora Global PM para valorar las ofertas, ya que a esta empresa podía manejarla a su antojo.
«Máximo exponente»
Pedro Horrach considera que el concurso para la construcción, explotación y mantenimiento de este hospital fue de tal volumen que «la perversión alcanzó su máximo exponente».
«La realidad formal que se deriva de la documentación de expediente administrativo ofrece una falsa apariencia de corrección y pulcritud, bajo la que subyacen maniobras criminales fraudulentas para manipular el concurso con finalidades espurias», zanja el fiscal.
Solamente la publicación en los medios de que el concurso estaba amañado e iba a ser ganado por la UTE que lideraba OHL hizo que la adjudicación, en el último momento, cambiara de manos.