El Supremo entierra para siempre la investigación sobre los vuelos de la CIA
El tribunal dice que no puede reabrir el caso cuando otras dos instancias no vieron delito en ningún momento .
Punto y final. La justicia española deja de investigar para siempre el uso en 2004 del espacio aéreo español y de varios aeropuertos civiles y militares por parte de la CIA estadounidense para transportar personas detenidas de forma ilegal al centro de Guantánamo, en Cuba, y a otros lugares de reclusión clandestinos situados en Europa y el norte de África. Tampoco habrá más diligencias para determinar si varios altos funcionarios del Gobierno de José María Aznar estaban al tanto de esas escalas.
La Sala Segunda de lo Penal del Tribunal Supremo ha decido de manera unánime no admitir a trámite el recurso de casación que interpusieron los querellantes del caso (Izquierda Unida, la Asociación Libre de Abogados y la Asociación Pro Derechos Humanos de España) contra la archivo provisional de este sumario dictado por la Audiencia Nacional el pasado enero.
En detalle
La sentencia del alto tribunal, a la que ha tenido acceso este periódico, sostiene que el Supremo no puede entrar en el fondo de los argumentos de los querellantes porque simplemente la Ley de Enjuiciamiento Criminal le impide reabrir el caso cuando las otras dos instancias menores (el juez de instrucción de la Audiencia Nacional Ismael Moreno y la Sección Segunda de la Sala de lo Penal, posteriormente) no vieron delito alguno en la actuación de los cuatro altos cargos denunciados por su supuesta connivencia en los vuelos orquestados por la CIA: Miguel Aguirre de Cárcer, Javier Jiménez-Ugarte, Miguel Andas y Ramón Gil-Casares. Todos ellos fueron denunciados como cooperadores de detención ilegal y torturas.
La sala sostiene que «si todos los órganos judiciales no han tenido duda acerca de que los hechos investigados no son constitutivos de delito, no se puede acceder al Tribunal Supremo mediante un recurso extraordinario de casación».