«En cada línea hay una parte de mí»
«La pintura es la parte más importante de mi vida. No sólo por las muchas horas que dedico a los pinceles, sino también por la relevancia que tiene para mí expresarme a través de la plástica. Vivo intensamente cada uno de mis cuadros», confesaba en 2004 con motivo de su primera exposición en la galería Ármaga de León.
«En cada línea hay una parte de mí», le dijo al crítico de arte de Diario de León, Marcelino Cuevas. Se abría paso en la esfera pública del mundo artístico, algo nada fácil para una mujer, trabajadora y madre a la vez. En 2012, Ármaga le abrió las puertas con otra exposición. Ch. C. no la dejaba ni a sol ni a sombra.